Las autoridades hongkonesas cancelaron este lunes todos los vuelos de salida después de que miles de manifestantes ocuparan la terminal del aeropuerto.

La autoridad aeroportuaria atribuyó las cancelaciones, que han tenido lugar a partir de las 16.00 hora local (08.00 GMT) de este lunes, a que "una gran cantidad de manifestantes impidieron que los pasajeros pudieran facturar" y han "interrumpido gravemente" el servicio.

"Se ha suspendido todo el servicio de facturación para los vuelos de salida. Excepto los vuelos de salida que ya han facturado y los vuelos de llegada que ya se dirigen a Hong Kong, todos los demás vuelos han sido cancelados", agregó el organismo.

Las carreteras que conducen al aeropuerto han quedado colapsadas después de que los manifestantes se dirigiesen hasta el Aeropuerto Internacional de Hong Kong en autobús, de acuerdo con el rotativo local South China Morning Post.

Antecedentes

Los manifestantes hongkoneses iniciaron este viernes una sentada en el aeropuerto de Hong Kong que se prolongó durante todo el fin de semana para "crear conciencia entre los viajeros internacionales" sobre la actual crisis política en la excolonia británica.

Por su parte, los medios oficiales chinos aseguran que los manifestantes habían llenado la terminal del aeropuerto por cuarto día consecutivo, provocando esta inusual medida.

El sábado, cientos de manifestantes también hicieron noche en la terminal de llegadas vieron cómo otros se les unían hasta alcanzar el millar de personas, que entregaban folletos y octavillas para tratar de concienciar a los visitantes extranjeros sobre la crisis hongkonesa.

Los miles de manifestantes que se congregaron en el aeropuerto lo hicieron para protestar contra el uso de la fuerza por la Policía durante el fin de semana, que dejó enfrentamientos en una estación de metro, donde agentes antidisturbios dispersaron a la multitud con gas lacrimógeno.

Pekín ve "señales de terrorismo"

Pekín ha condenado la "violencia extrema" y los "ataques" de manifestantes a comisarías y policías durante el pasado fin de semana, lo que, según las autoridades, constituye "un serio delito penal y una señal de terrorismo".

"Los manifestantes radicales usaron armas peligrosas contra el cuerpo policial, y esto constituye un serio delito penal y una señal de terrorismo", dijo Yang en una comparecencia en la que no se admitieron preguntas, según el diario hongkonés South China Morning Post.

"Estos actos ponen en peligro el orden jurídico y social de Hong Kong, y son una grave amenaza para la gente de Hong Kong", añadió, al tiempo que renovó su apoyo a la Policía y al sistema judicial de la región autónoma.