Resistiendo bajo el gas lacrimógeno
Manifestantes anti-extradición se cubren con paraguas ante el lanzamiento de gas lacrimógeno por parte de la policía de Hong Kong. Jerome Favre - EFE

El Gobierno de China ha advertido este martes a los manifestantes de Hong Kong a "no confundir contención con debilidad" y les ha instado a no "jugar con fuego", ya que las autoridades están dispuestas a castigar a todos aquellos que puedan cometer actos radicales o de violencia.

Al día siguiente de una huelga general sin precedentes desde la devolución de la soberanía de Hong Kong a China en 1997, Pekín ha dejado claro que combatirá a los "criminales violentos" que están llevando a la ciudad a un "peligroso abismo".

"Nos gustaría avisar a todos los criminales de que no deben malinterpretar la situación y confundir nuestra contención con debilidad", ha advertido el departamento del Gobierno chino que se encarga de cuestiones relativas a Hong Kong.

En este sentido, Pekín considera que al frente de las protestas en contra de la ley de extradición que permitiría el traslado de sospechosos a la China continental está un pequeño grupo de radicales. La masiva asistencia, han añadido, se debe a "ciudadanos bien intencionados que han sido engañados o presionados" para sumarse a las movilizaciones.

"Nos gustaría dejar claro al pequeño grupo de criminales sin escrúpulos y violentos y a las fuerzas que están detrás que quienes juegan con fuego se queman", ha añadido.

La Policía utilizó el lunes gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que se habían concentrado en distintos puntos de Hong Kong en la jornada de huelga. Más de 500 personas han sido detenidas desde que comenzaron las movilizaciones a principios de julio.

Comparecencia pública

Un grupo de activistas ha concedido este lunes una rueda de prensa en la que han insistido en que seguirán con las protestas y han instado a la jefa del Gobierno hongkonés, a "devolver el poder a la gente y cumplir las demandas de los ciudadanos".

Estos activistas han comparecido vestidos de negro y sin facilitar sus identidades reales, en un intento por hacer ver que el movimiento "no está afiliado a ningún partido ni hay una organización que lo lideres". Hasta ahora, habían esquivado este tipo de acciones mediáticas, pero consideran que deben responder a las ruedas de prensa diarias que hará a partir de ahora la Policía.

Las peticiones de los manifestantes al Gobierno incluyen archivar de forma definitiva de la ley de extradición, omitir la catalogación de "disturbios" para aludir a las protestas, retirar los cargos presentados contra los detenidos, lanzar una investigación independiente y retomar un proceso de reforma política.