Isabel Preysler y Boris Izaguirre, en 'Lazos de sangre'.
Isabel Preysler y Boris Izaguirre, en 'Lazos de sangre'. RTVE

Lazos de sangre, el programa de La 1, tuvo como protagonista este miércoles a Isabel Preysler, a la que se vio muy cómoda en la entrevista que le realizó el presentador del programa, Boris Izaguirre, y amigo personal.

Izaguirre quiso saber si le gustaría volver a ser anónima, "algo que no sucede desde que tenías 19 años", le dijo. Preysler admitió que "puede que sí. Me gustaría andar por la calle tranquilamente, hacer cosas normales sin llamar la atención, se me pasa por la cabeza, más que nada cuando estoy viajando y hacer las cosas normales que hacemos todos". Pero aclaró que "tengo que reconocer que no estaría donde estoy si no fuese por la gran ayuda que me ha dado la prensa".

El tratamiento de la prensa hacia su persona generalmente ha sido amable, incluso afirmó que, aunque "ha habido de todo, me he sentido querida" por los medios. Eso sí, expresó su deseo de que "llegará un momento en mi vida en el que me dejaran en paz, espero... Sería lógico e imagino que no será muy lejano. Llegará ese momento y llevaré una vida más tranquila". Preysler admitió entre risas que "les tengo que aburrir, me aburre leer de mí y no leo las entrevistas que me hacen".

Pero su amigo no puedo resistir la tentación de preguntarle: "¿Cómo es vivir con un Premio Nobel?". Con una sonrisa en la cara, la protagonista del programa respondió que "vivir con Mario [Vargas Llosa] no es vivir con un Premio Nobel, porque no va de eso. Mario es una persona de una gran humildad que hace la vida muy agradable y fácil, no solo a mí sino también a mis hijos, a mi madre, a mis amigos... Tú lo sabes Boris".

"Es una persona que no se da a sí mismo la más mínima importancia y admiro totalmente la gran humildad que tiene y su generosidad", señaló.

Siempre ha habido cierta polémica por su edad y su apariencia, e Izaguirre quiso saber si le molestaba que la llamaran abuela. "No me molesta en absoluto que me llamen así, no soy ni más ni menos que cualquier otra". Pero reconoció que la distancia con ellos hace que "no les disfrute todo lo que me gustaría porque no bien aquí todos. Cuando voy a Miami hago vida familiar me encanta disfrutar de mis nietos, me dan mucha energía y juventud, les chupo toda la juventud que puedo", confesó entre risas.

También tuvo palabras para sus hijos: "Me derrito cuando oigo lo que dicen mis hijos de mí, siempre son muy cariñosos y exageran. A mí no me dicen esas cosas que dicen cuando otros les preguntan por mí", comentó. Y añadió que "mis hijos han sido lo más importante de mi vida".