Rocío Ruiz
La consejera Rocío Ruiz (Cs), toma posesión de su cargo ante el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (d), como responsable de Igualdad, departamento del que ya han salido varios cargos. EFE/Julio Muñoz

Motivos personales en su mayoría, pero también profesionales, de salud o relacionados con algún escándalo. Son las razones que justifican, según la versión oficial, los 13 ceses o dimisiones que se han producido hasta ahora en el Gobierno andaluz, que el pasado lunes cumplió seis meses desde su constitución. De ellos, diez eran trabajadores de consejerías en manos de Cs y de estos, nueve eran altos cargos. Los dos socios del Ejecutivo, el PP y la formación naranja, restan importancia a una circunstancia que la oposición tilda de "inusual" y que, aseguran, pone en duda la estabilidad de la que la Junta hace gala, especialmente desde la reciente aprobación definitiva del Presupuesto de 2019.

Las dos últimas salidas han sido las de la exviceconsejera de Empleo, Isabel Balbín, que ha dejado su puesto para trabajar en la Diputación de Málaga, y la del exviceconsejero de Igualdad, que ha alegado diferencias con la titular del departamento, Rocío Ruiz, envuelta hace tan solo unos días en una polémica a cuenta de sus declaraciones sobre la brecha salarial, negando que esta exista en el sector público y pidiendo a las universidades "evidencias científicas" al respecto.

A estas se suman otras renuncias significativas, como la de la directora general de Fondos Europeos, destituida de manera fulminante por la Consejería de Economía por su forma de trabajar; la de la ex directora general del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) –dependiente de Igualdad– por una "enfermedad grave"; la de la delegada de Turismo en Granada, por su presunta relación con el caso Nevada —que supuso una multa millonaria para la Junta–; o la del delegado de Empleo en Málaga, que dejó el cargo al hacerse públicas unas supuestas sociedades pantalla en Panamá –en el listado, todas las salidas y entre paréntesis, el partido que lidera la consejería a la que pertenecían los cargos–.

"Sin importancia"

El portavoz parlamentario de Cs, Sergio Romero, aseguró este martes que "lo importante son las medidas y los andaluces, no las personas que estén en su Gobierno", minimizando así la repercusión de todas estas renuncias.

Por su parte, el consejero de Presidencia y portavoz de la Junta, el popular Elías Bendodo, afirmó que en un Gobierno "activo" y con 270.000 trabajadores, "que se produzcan nombramientos y ceses es algo que entra dentro de los razonable". Y calificó como "casualidad" que las salidas se hayan producido, sobre todo, en las filas de Cs.

Los socialistas, en cambio, reclamaron la comparecencia del presidente de la Junta, Juanma Moreno, para dar explicaciones por las "constantes dimisiones", hecho "contrario a ese lema de estabilidad" y que, en su opinión, revelan que el Ejecutivo "tiene sobre la mesa una auténtica crisis de Gobierno" y "una caza de brujas".

Para Adelante Andalucía, el "rosario" de abandonos evidencian el "despropósito y gran fraude" que, a su juicio, está demostrando Cs, que se ha convertido en "el mejor altavoz de la extrema derecha".

Todas las dimisiones

  • Francisco Javier Martínez López, exviceconsejero de Igualdad (Cs). Ha renunciado por diferencias con la que era su consejera, Rocío Ruiz.
  • Isabel Balbín, exviceconsejera de Empleo (Cs). Ha renunciado por motivos personales y vuelva a Málaga a trabajar en la Diputación.
  • Mercedes Sánchez Vico, exdirectora del Instituto Andaluz de la Mujer, dependiente de Igualdad (Cs). Según la consejera, se marcha por una "enfermedad grave".
  • Pilar Ariza, ex secretaria general de Universidades, dependiente de Economía (Cs). Cesó de su puesto a petición propia días después de la polémica por la bonificación de la matrícula, cuando los estudiantes aseguraron que el consejero, Rogelio Velasco, les había dicho que iban a suprimir dicha ayuda.
  • Isabel Álvarez, ex directora general de Fondos Europeos, dependiente de Economía (Cs). Fue destituida por discrepancias con su forma de trabajar, según alegaron desde la Consejería.
  • Concepción Cobo, ex secretaria general de Fondos Europeos al Desarrollo Rural Sostenible, dependiente de Agricultura (PP). Cobo, que venía del anterior Gobierno socialista, dejó su cargo a petición propia.
  • Inmaculada Jiménez Bastida, ex secretaria general de Técnica de Igualdad (Cs). Procedente también de la Administración socialista, renunció a petición propia.
  • Antonia Morales, ex delegada territorial de Educación, Deporte, Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta en Almería (Cs). Presentó su dimisión por motivos "exclusivamente personales". 
  • Miguel Luis Guijarro, ex delegado de Empleo y Economía de la Junta de Andalucía en Málaga (Cs). Puso su cargo a disposición de las dos consejerías a las que representaba después de que salieran a la luz informaciones sobre unas supuestas sociedades pantalla en Panamá.
  • Elisa Fernández-Vivancos, ex delegada de Turismo, Justicia, Regeneración y Administración Local en Granada (Cs). La que fuera letrada jefe del servicio jurídico de la Junta con el anterior Gobierno, se vio obligada a dejar su cargo por su relación con el caso Nevada de Granada, que supuso una condena millonaria para la Administración.
  • Sebastián Díaz Ruiz, ex director del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMLCF) de Málaga (Cs). Presentó su renuncia tras revelar El Confidencial que presuntamente se estaba lucrando del embalsamado de cadáveres de forma privada.
  • María Luisa García Gestoso, ex directora del Plan Estratégico de Vacunaciones, dependiente de Salud y Familias (PP). Cesada a petición propia. 
  • Alberto García Valera, ex consejero de Hacienda (PP). Dejó su puesto a los pocos días de ser nombrado por problemas de salud.

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