Las diferencias entre Pedro Sanchez y Pablo Iglesias en la composición de la coalición de Gobierno de la que han empezado a hablar el PSOE y Unidas Podemos han resurgido este lunes en la primera jornada de la sesión de investidura. A tres días de que tenga lugar la votación clave para la investidura de Sánchez, Podemos ha dejado claro que no acepta un puesto "meramente decorativo" de sus ministros en el Ejecutivo, en alusión a la vicepresidencia que el PSOE les ha ofrecido y que los morados consideran vacía de contenido. Lejos de ponerse a disposición de encontrar una alternativa, Sánchez ha advertido de que podría no haber acuerdo de coalición y ha pedido que, en ese caso, Unidas Podemos debería "meditar" su voto el jueves y evitar una repetición de elecciones.

El presidente en funciones ha aprovechado su cara a cara con Iglesias en el debate de investidura para "agradecerle" el gesto de dar un "paso al lado", pero lo ha hecho en medio de un intercambio entre ambos que ha empezado con la advertencia por parte del líder de Podemos de que no podrán apoyar una presencia "meramente decorativa" en el Gobierno y ha terminado con el presidente en funciones advirtiendo que quizá no haya acuerdo de coalición y que estará en manos de Unidas Podemos, como del resto de grupos, evitar que haya nuevas elecciones el 10 de noviembre.

Sánchez e Iglesias han protagonizado este lunes un cruce de reproches y advertencias muy alejado del espíritu de colaboración que se le supone a la negociación de gobierno que PSOE y Unidas Podemos empezaron cuando el viernes pasado Iglesias, que para entonces era ya el "único escollo" que veían los socialistas para una coalición, decidió dar un paso atrás.

El intercambio ha empezado con Iglesias acusando a Sánchez de querer reformar la Constitución para que en caso de bloqueo gobierne la fuerza más votada "revela que usted no quiere un acuerdo con nosotros" y que "si lo negocia es porque no le queda más remedio". Ha terminado con Sánchez advirtiendo a Iglesias que se "piense mucho votar en contra" de su investidura y animándole a "ponerse de acuerdo en un programa de gobierno con PP, Cs o Vox", porque con ellos sí suma mayoría absoluta.

Iglesias y ha reclamado para Unidas Podemos "competencias y responsabilidades de Gobierno acordes a nuestro peso electoral", es decir, carteras en las que puedan llevar a cabo políticas sociales que este partido considera señas de identidad. Si no, ha advertido, "no podremos aceptar" un acuerdo de coalición y, por tanto, de investidura. Ha ha pedido que "respete a los 3,7 millones de votantes" de Unidas Podemos y ha asegurado que no aceptarán "ser un mero decorado en su Gobierno porque no lo podremos aceptar".

De esta forma, Iglesias ha hecho públicas las dificultades que desde que empezaron este fin de semana han experimentado las negociaciones entre Podemos y el PSOE para acordar una coalición. Esta mañana, los contactos se han dado por paralizadas después de que los morados no aceptaran el planteamiento del PSOE, que ha accedido a conceder un vicepresidencia a Podemos, que podría ocupar Irene Montero, que Podemos considera vacía de contenido. Al contrario, los morados denuncian que el PSOE no accede a que ellos gestionen políticas de peso.

Iglesias ha confirmado desde la tribuna que Unidas Podemos querría tener "alguna competencia" de Trabajo, de Igualdad, de Transición Ecológica o de Ciencia y que el PSOE les ha dicho que "ni hablar".

Todo esto, ha recordado, después de haber dado muestra un "ejercicio de responsabilidad" como Iglesias cree que no ha hecho ningún otro partido. "Hemos retirado a nuestro candidato", ha dicho en referencia a sí mismo, "porque usted ha planteado un veto, la excusa a la que se agarraban para evitar un Gobierno de coalición".

Agotamiento e indignación

Apesar de ello, la línea recta a la entrada de Unidos Podemos no se alineó tan fácilmente y entre los morados pesa cierto sentimiento de agotamiento por ver que el PSOE sigue sin acceder a una coalición. Ya sea por decepción al escuchar esta mañana el discurso del candidato Sánchez en el que la falta de propuestas concretas ha llevado a calificarlo de "tomadura de pelo" hasta la indignación por los obstáculos que creen que está poniendo el PSOE para compartir gobierno. Esto ha llevado a que este lunes uno de los dirigentes morados, que ha llegado a salir en las quinielas de ministrables, Rafa Mayoral, haya tuiteado un elocuente mensaje advirtiendo de que "solo tenemos dos mejillas".

Con todo, dn Unidas Podemos continúan dispuestos a trabajar "hasta el final" por un Gobierno de coalición, hasta el punto de no querer hacer mucho caso a los continuos llamamientos que este lunes ha lanzado Sánchez a Pablo Casado y Albert Rivera para que PP y Ciudadano se abstengan. El líder de IU, Alberto Garzón, se lo ha afeado a Sánchez desde la tribuna. Lo ha considerado "decepcionante", ha asegurado que "es mejor transitar ese otro camino de gobierno progresista" y le ha recordado que "usted mismo se fue en 2016 de este Congreso para no dar una abstención [a Mariano Rajoy] que para usted era un apoyo".

Coalición y otra fórmula

En sus varias réplicas a Iglesias, Sánchez ha insistido en que quiere llegar a un acuerdo con Unidas Podemos, para una coalición, aunque también se ha abierto a explorar otras formas de "cooperación" que no necesariamente tuvieran que pasar por la entrada de Unidas Podemos en el Gobierno.

"Estoy abierto a este gobierno de coalición pero les digo también que mediten su voto, porque lo que podemos hacer a partir de agosto cuando se constituya el Gobierno con ustedes dentro o fuera yo creo que va a merecer la pena", ha dicho Sánchez.

Sánchez e Iglesias también han discrepado de a quién hay que atribuir las políticas sociales en las que han colaborado a sacar adelante en los últimos 12 meses en el Congreso, si a los 140 años de historia del PSOE y sus gobiernos de los últimos 40 o a Podemos, que Iglesias ha afrimado que está aquí debido a ls "errores" de los socialistas.

El presidente en funciones ha recuperado asimismo las advertencias sobre las "discrepancias" en relación a Cataluña, en lo que Iglesias ha considerado otras de las "excusas" del PSOE para no acceder a la colación. El líder morado ha rescatado las presiones del mundo empresarial a Sánchez para que no integre a Unidas Podemos en su gobierno. Todo esto a un día de que este martes se celebre la primera votación, por mayoría absoluta, que todo el mundo da por perdida. El jueves será la segunda, y definitiva y todavía está por ver si Sánchez cuenta con más 'síes' que 'noes'