Vapeo
Un joven vapea delante de un estanco. JORGE PARÍS

El mundo evoluciona y con él, los hábitos de consumo. Vivimos en una búsqueda permanente de productos que faciliten el día a día y hagan la vida más cómoda. En este escenario, en el que la tecnología es la protagonista, surgen alternativas de consumo para hacerse un hueco entre los fumadores que buscan otras maneras de satisfacer su demanda y reducir o dejar el hábito.

Entre esas alternativas destacan los vaporizadores: dispositivos de vapeo que contienen líquidos de glicerina vegetal y aromas, disponibles en cápsulas de diferentes sabores, y que ofrecen a los usuarios la posibilidad de vapear, sin inhalar tabaco. Asimismo, los consumidores tienen la opción de consumir o no nicotina, hacerlo en diferentes dosis y en lugar de humo, liberar vapor.

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Situación del sector en en España y el mundo

El mercado del vapeo está experimentando un imparable crecimiento y sus datos de ventas en los últimos años evidencian que este producto ha venido para quedarse. No obstante, se trata todavía de un negocio muy concentrado. Tanto es así que el 71% del consumo del vapeo se reparte entre: Estados Unidos (el 10,93% de la población total), Reino Unido (el 4% de la población total), Francia (el 2,4% de la población total) e Italia (1,6% de la población total).

En España, tras el boom de 2013, cuando se abrieron tres mil tiendas especializadas en vapeo, el mercado sufrió un descenso. Fue a partir de 2016 cuando el sector volvió a crecer de manera más estable debido, sobre todo, a la irrupción en el mercado de dispositivos mejorados que ofrecían una sensación más similar a la de fumar.

Además, las tiendas fueron experimentando una mayor profesionalización, se establecieron las garantías legales sobre la seguridad del producto y, desde los países de nuestro entorno, llegaron miles de turistas, principalmente ingleses y franceses, para disfrutar de sus vacaciones con sus vaporizadores.

Y es que, a pesar de que en España solamente vapea un 1,6% de la población (550.000 usuarios), la tendencia en los últimos años muestra que se trata de un sector al alza. La facturación es un claro indicativo: en 2017, el sector facturó 60 millones de euros; en 2018, 75 millones, lo que supuso un fuerte incremento del 28,2%.

La ley y el vapeo

En España, la legislación relativa al vaporizador queda recogida en dos disposiciones adicionales de la Ley 28/2005 de 26 de diciembre de Medidas Sanitarias Frente al Tabaquismo y Reguladora de la Venta, Suministro, Consumo y Publicidad de los Productos del Tabaco.

Solamente está permitida la venta de estos dispositivos a personas mayores de edad y es especialmente reseñable para los usuarios del vapeo, aunque muy desconocido todavía, que la ley española permite el consumo del vapeo en locales de ocio, hostelería y otros establecimientos cerrados.

Cuenta, no obstante, con una serie de excepciones: los centros de la administración pública, los centros sanitarios, los centros docentes y formativos y en los medios de transporte públicos urbano e interurbano, ferroviario, marítimo y aéreo.

Los efectos de vapear

Tras analizar la calidad del aire en espacios cerrados, los resultados de un estudio del Departamento de Química de la Universitat de Valencia han demostrado que, a pesar de que el vapor, sobre todo el que contiene nicotina, no es totalmente inocuo, tiene consecuencias mínimas para los vapeadores pasivos. Así, se ha comprobado que la calidad del aire apenas se ve afectada y que los químicos que retiene una persona que se encuentra junto a un vapeador apenas son perjudiciales.

El Roswell Park Comprehensive Cancer Center, centro de tratamiento del cáncer y la Corporación de Beneficio Público del Estado de Nueva York, es otra de las instituciones oficiales que respalda esta teoría.

Venta en estancos

Borja Allue, Administrador Único de Myblu Spain, contempla los estancos "como el punto de referencia para los vapeadores. Su amplia capilaridad, con 13.000 establecimientos repartidos por toda España, permite una fácil y rápida accesibilidad. Son el espacio donde acude habitualmente el consumidor de tabaco a adquirir su producto, siendo el fumador un cliente potencial para acceder más fácilmente a la nueva categoría del vapeo".