Laia, en 'First dates'.
Laia, en 'First dates'. MEDIASET

El restaurante de First dates no cierra por vacaciones, y numerosos comensales siguen acudiendo al programa de Cuatro en busca del amor. Pero, a veces, los nervios, las cámaras... hacen que cometan lapsus como el que tuvo este lunes Laia, que confundió al cardenal Rouco Varela con el actor de cine porno, Rocco Sifredi.

La barcelonesa afincada en Lérida llegó al programa buscando una pareja estable, ya que, por la distancia o la falta de compromiso de sus anteriores parejas, no le había ido muy bien en el amor: "Es complicado buscar el futuro con alguien por la distancia. He vivido en varias ciudades acostumbrada a ir detrás de los hombres cuando me enamoro", pero no le había salido muy bien. E incluso llegó a reconocer que "me han llegado a rechazar por tener una hija".

Su cita, Alfonso, confesó que se cuidaba mucho: "Voy al peluquero una vez a la semana, todos los sábados a las 10 de la mañana tengo cita fija con él", admitió entre risas.

Durante la cena, Laia le lanzó una pregunta que dejó un poco descolocado a Alfonso: "¿El tamaño importa?". Él contestó que no sabía mientras dudaba como continuar la conversación y que eso lo tendría que contestar la chica.

Y ella, sin dudarlo el afirmó que "importa, pero hasta cierto punto, no hace falta que los hombres sean tipo Rouco Varela". Comentario que dejó con la boca abierta a su cita. Pero la barcelonesa se excusó diciendo que "he puesto como ejemplo del tamaño a Rouco Varela porque es el único nombre de actor porno que conozco [lo confundió con el intérprete italiano de cine para adultos Rocco Sifredi]. Lo veo, pero no me fijo en sus nombres, la verdad", añadió entre risas.

Continuando con el tema sexual, Laia le preguntó que con cuanta frecuencia le gustaba practicar sexo. Alfonso señaló que "a diario", provocando en su compañera una sonrisa mientras afirmaba que "eso lo decís todos, pero luego tenéis que aguantarlo. Sin son cinco minutitos, vale, pero: ¿Tú no estás cansado entre semana?". Él le contestó que "por ganas no será", mientras que ella afirmó que "eso es lo que dicen los niños de 15 años".

En la decisión final, Laia reconoció que "no tenemos nada en común como que no tiene hijos o que nunca ha convivido con ninguna pareja. No son defectos, pero para mi ritmo de vida no cuadra", por lo que decidieron no volver a quedar.