Inés MAdrigal
Inés Madrigal, la primera víctima de la trama de bebés robados que ha conseguido que su caso sea juzgado. ENRIQUE CIDONCHA

Han pasado nueve años desde que Inés Madrigal descubrió que pudo ser robada de los brazos de su madre al nacer. Nueve años en los que esta mujer no ha cesado en la búsqueda de sus orígenes. Y al final, esa búsqueda ha dado resultados. La investigación ha llegado a su fin con el encuentro de su familia biológica. "Quiero compartir la mejor noticia de mi vida", ha dicho en una rueda de prensa celebrada este jueves en Madrid.

"Mi madre biológica no está viva. Se llamaba Pilar y murió en 2013, a los 73 años. Pero tengo cuatro hermanos a los que ya he conocido. Personas maravillosas que me han hecho sentir que soy parte de la familia. Por primera vez tengo el puzzle de mi vida completo", ha explicado ante los medios durante una intervención en la que se le ha entrecortado la voz en varias ocasiones. 

La también presidenta de SOS Bebés Robados Murcia ha relatado que el encuentro ha sido posible gracias a un banco de ADN de Estados Unidos, "más avanzados que los españoles", y que su familia también la estaba buscando. Sin querer dar muchos detalles para preservar la intimidad de su nuevo núcleo, al que debe "discreción y lealtad", sí ha contado que sus orígenes son vascos y madrileños y que además tiene ocho sobrinos. 

Inés ha señalado que recurrió a una empresa extranjera gracias a que unos periodistas norteamericanos se pusieron en contacto con ella y después de que "los perfiles genéticos en España no arrojaran ningún resultado", lo que la había llevado a perder las esperanzas. Así fue como entró en contacto con su primo Aitor, que "por curiosidad" había recurrido al mismo banco de ADN. En la familia no era ajeno que su tía había tenido un bebé el 5 de junio de 1969 del que no sabían nada.

En ese momento comenzó un duro camino en el que esta mujer ha reconocido que estuvo a punto de tirar la toalla en varias ocasiones y en el que se ha encontrado con la oposición de muchas personas, pero del que finalmente no desistió motivada por "la generosidad" de su nuevo pariente: "Por primera vez en mi vida sentía que había una persona paralela a mí". "Había dos árboles genealógicos de los que tirar. Empezamos por el de su padre y resulta que el nexo estaba en el de su madre", ha continuado.

Esa fue la vía por la que llegó a su hermano Fran, que había intentado ponerse en contacto con ella tras verla en los medios. "Me parezco mucho a mi madre y me escribió pero recibo tantos mensajes que el suyo no lo vi", ha lamentado. La confirmación llegó cuando los análisis que se hicieron de forma conjunta dieron positivo.

"Mandato de género"

Dentro del "triunfo" que esto supone, Inés siente un sabor agridulce fruto de no haberle dado tiempo a conocer a Pilar. Sabe que decidió voluntariamente entregarla al nacer pero ha remarcado que no pudo quedarse con ella al ser madre soltera: "Era mandato de género. Tiempo después se casó y tuvo cuatro hijos. Pero nunca se olvidó de mí y cuando pudo les contó la historia".

En su opinión, estos nuevos datos no significan que el doctor Eduardo Vela "no sea culpable" de delitos como simulación de embarazo o tráfico de seres humanos. "Podía atender partos anónimos pero tenía que haber registrado mi nacimiento y no lo hizo. Conmigo pagó un favor. Tenía que haberme llevado para una adopción legal pero me trató como a un cachorro. El Estado nunca supo de mi existencia. ¿Cuántas veces lo hizo? Se creía Dios", ha denunciado.

En octubre, la Audiencia Provincial de Madrid consideró al que fuera director de la Clínica San Ramón de Madrid culpable de detención ilegal, suposición de parto cometido por facultativo y falsedad en documento oficial, pero le absolvió al haber prescrito los delitos. El primer juicio de bebés robados que se celebraba en España concluía sin contentar a ninguna de las partes y ambas recurrieron al Tribunal Supremo, cuya resolución está a la espera.

A Inés le preocupa el efecto que pueda tener en el caso la nueva información de la que dispone, pero ha asegurado que en aras de la verdad que siempre ha clamado, la ha puesto en conocimiento de la Fiscalía Provincial de Madrid. Esta ha recalcado su criterio de que aquella niña fue dada en adopción de "forma voluntaria", tal y como, asegura, le manifestaron en marzo su tía y sus hermanos biológicos.

En un comunicado, el Ministerio Público indica que con los nuevos resultados y declaraciones de los testigos debería quedar excluido como hecho probado el robo de un bebé "y con ello el delito de detención ilegal". "Las presentes diligencias preprocesales penales se entienden de interés para el procedimiento, bien sea durante la tramitación del recurso de casación, ahora pendiente de deliberación y fallo, bien posteriormente a la firmeza de la sentencia respecto del eventual recurso de revisión", agrega.

Un banco de ADN fiable

Inés ha aprovechado la ocasión para reiterar una de las exigencias que los afectados de esta trama vienen reclamando desde hace mucho. Se trata de un banco de ADN oficial con acceso a pruebas "fiables y gratuitas", con "las últimas tecnologías" y que permita los cruces. "Es tercermundista que en España necesitemos recurrir a empresas de Estados Unidos", ha denunciado, después de exponer que su hermano había llevado su perfil genético a una base de datos sin obtener ningún resultado. 

"Las asociaciones de víctimas llevan años pidiendo ayuda para encontrar a sus seres queridos. Podrían estar en las bases de datos genéticos existentes creyendo que no hay ningún familiar buscándolos", ha advertido y se ha quejado del abandono por parte de las autoridades: "Ni la justicia ni los diferentes gobiernos han tenido interés en ayudarnos".

Pese a todas las trabas que puedan encontrarse, Inés ha querido lanzar un mensaje optimista a quienes se encuentren en su misma situación: "Si sientes que tienes que hacerlo, no lo dejes nunca. Insiste y ponle muchas ganas. No desistas. No te rindas. No sabes dónde va a saltar la liebre". A ella le ha costado, pero lo ha logrado. Ahora pide tiempo, calma e intimidad para asimilar que ya sabe quién es y de dónde viene.