Inés Madrigal
 Inés Madrigal a las puertas de la Audiencia tras la absolución del doctor Vela. EFE/J.J. Guillén

Serena. Contenta. Pero con una "sensación agridulce". Como quien recibe una de cal y otra de arena. Así ha salido Inés Madrigal de la Audiencia Provincial de Madrid, donde este lunes le ha sido comunicada la sentencia del juicio que mantenía contra el doctor Eduardo Vela. El fallo considera probado que el ginecólogo entregó en 1969 al matrimonio formado por Inés Pérez y Pablo Madrigal una niña "fuera de los cauces legales" y "sin que conste que hubiera consentimiento por parte de los progenitores" pero le absuelve porque los delitos han prescrito. 

"Se reconoce que hubo robo. Es un gran paso, pero el tema de la prescripción está ahí. No me lo esperaba", ha admitido la demandante, quien ha destacado estar ante "un hito a nivel europeo" pero ha lamentado que el tribunal no haya sido "valiente" y no se haya "mojado". "Vamos a recurrir al Supremo, no solo por mí, sino por los centenares de casos de bebés robados que existen", ha confirmado ante una gran multitud de medios de comunicación, nacionales y extranjeros, y arropada por su abogado, Guillermo Peña. 

El letrado, que tiene cinco días para anunciar el recurso y quince para presentarlo, ha recalcado que se trata de "la primera sentencia que se conoce en la historia que considera que se entregó a una niña con una filiación falsa" y ha defendido que no puede existir prescripción cuando alguien no es consciente de ser víctima. "No hemos llegado hasta aquí para nada", ha asegurado. 

A su lado Inés, muy entera en todo momento, se ha emocionado al recordar a su madre adoptiva, quien siempre la apoyó en este proceso: "Esté donde esté tiene que estar muy contenta. Llevaba muy mal que la dejaran por mentirosa". Inés Pérez, fallecida en 2016, mantuvo un careo con el doctor Vela durante la instrucción en el que le reconoció como la persona que le entregó a la pequeña. Él sin embargo negó conocerla.

Durante la celebración del juicio, el acusado, de 85 años, no acudió a la segunda sesión programada para el 27 de junio alegando motivos de salud, lo que provocó la suspensión hasta septiembre. Este lunes, el que fuera director de la madrileña clínica San Ramón, donde ocurrieron los hechos, tampoco ha aparecido por la Audiencia. Su abogado también ha declinado estar en la entrega de la sentencia, acto a puerta cerrada al que solo estaban obligados a asistir la Fiscalía y los procuradores.

"Muchas madre han muerto llorando"

Sí ha estado a las puertas del edificio, con el objetivo de apoyar a Inés, un pequeño grupo de víctimas que ha recibido la sentencia con las mismas sensaciones, debatiéndose entre la decepción y la indignación por un lado y cierta satisfacción por otro. "Muchas madres se han muerto llorando sin saber quiénes son sus hijos. Queremos ver al doctor Vela en la cárcel, aunque solo sea una semana", clamaba, sin poder contener las lágrimas, Mari Cruz Rodrigo, presidenta de la asociación SOS Bebés robados Madrid.

"Es una vergüenza. Tendría que pagar por lo que ha hecho", agregaba de forma más rotunda Adelina Ibáñez, acompañada de su concentrador de oxigeno para poder respirar. Esta mujer de 72 años denuncia que le robaron a su hijo el 27 de octubre de 1975 en la clínica Santa Cristina de Madrid y el suyo podría ser el segundo caso en el que los denunciados se sienten en el banquillo.

"Nos hemos quedado descuadrados pero no vamos a parar", continuaba Mari Cruz, algo más tranquila. Superado el primer jarro de agua fría, las víctimas intentan quedarse con el hecho de que el doctor Vela "ha sido declarado culpable" y quieren ver en esta histórica sentencia un impulso para seguir con su lucha