El presidente en funciones, Pedro Sánchez, ha anunciado que se reunirá el próximo martes, día 2 de julio, con la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, para fijar la fecha de la sesión de investidura, que el PSOE ya ha dicho que desea se produzca en el mes de julio.

La fecha elegida es la primera disponible en la agenda de Sánchez después de los compromisos internacionales que afrontará en de los próximos días, con la cumbre del G-20 en japón, y el Consejo Europeo Extraordinario de Bruselas.

Por el momento, Sánchez no cuenta con los apoyos necesarios para sacarla adelante. Una investidura fallida serviría, no obstante, para poner en marcha los plazos que conducirían a una nueva convocatoria de elecciones. El PSOE defiende que España "no tiene tiempo de perder" y que necesita un Gobierno "cuanto antes".

Casi dos meses después de las elecciones parlamentarias que dieron el triunfo a Sánchez y sin una fecha definida para el debate de investidura los posibles pactos para hacerlo presidente siguen acaparando el día a día en España.

Las negociaciones para formar Gobierno en España continúan bloqueadas tras la reunión este martes entre el jefe del Ejecutivo en funciones, el socialista Pedro Sánchez, y el líder de la formación de izquierda Unidas Podemos (UP), Pablo Iglesias, quien no descarta votar en contra de su investidura.

Con el reto de volver a tener que pactar con partidos independentistas como EH Bildu (nacionalistas radicales vascos) o ERC (independentistas radicales de izquierdas), lo que supondría acceder a un gobierno inestable para los próximos cuatro años, Sánchez persiste en recordar a las formaciones constitucionalistas que la mejor solución para un Ejecutivo estable sería su abstención.

En las últimas semanas ha insistido en apelar a la responsabilidad de PP (conservadores) y de Ciudadanos (liberales) para que con su abstención faciliten la investidura y la gobernabilidad, aunque en todo momento ha recibido por respuesta la negativa de ambas formaciones.

En los comicios de abril, los socialistas lograron 123 de los 350 diputados del Congreso español, así que Sánchez necesita el apoyo de otras fuerzas parlamentarias -como UP- para poder renovar como presidente del Gobierno, puesto que ocupa desde el 1 de junio de 2018, cuando ganó una moción de censura al conservador Mariano Rajoy. Hasta ahora, los socialistas habían insistido en la intención de gobernar en solitario, mientras que UP (42 diputados) había reclamado insistentemente un Gobierno de coalición.