Detenida una auxiliar del hospital de Alcalá
Encarcelada como presunta autora del asesinato de una anciana que estaba ingresada en el hospital de Alcalá de Henares (Madrid). AGENCIA ATLAS

Una compañera de la auxiliar del Hospital de Alcalá de Henares (Madrid) acusada de matar a dos ancianas inyectándoles aire dijo este miércoles que la tarde que tuvo lugar una de las muertes, la auxiliar aseguró que había visto una mosca en la habitación, "lo que en jerga sanitaria significa que supo que una paciente iba a morir".

Así lo aseguró la enfermera, que trabajó junto a la auxiliar y que este miércoles como testigo ante el jurado popular que juzga a Beatriz L. D., acusada de dos delitos de asesinato y para quien la Fiscalía pide 40 años de cárcel y las acusaciones particulares y popular —ejercida por el Defensor del Paciente—, prisión permanente revisable.

El fiscal le acusa de matar a dos ancianas —aunque las acusaciones creen que hubo más casos—, en 2015 y 2017, y de la misma manera: Les inyectó con una jeringuilla gran cantidad de aire en el sistema circulatorio a través de la vía que tenían colocada en el brazo.

La acusada se declaró inocente este martes y aseguró que "nunca sería capaz de quitarle la vida a nadie", si bien en la sesión de este miércoles declararon varios médicos, enfermeras y auxiliares de clínica que trabajaron junto a la acusada en el periodo en el que sucedieron las muertes, así como agentes de policía, cuyas versiones contrastan con la de la auxiliar.

"Cantidad masiva de aire"

Uno de los médicos del Hospital Príncipe de Asturias contó que cuando la primera víctima entró en parada cardiorrespiratoria —pese a que estaba bien y le iban a dar de alta— le sorprendió que la acusada se pusiera a manipular el aparato de ventilación para salvarla "por iniciativa propia", porque no es el trabajo de una auxiliar.

El médico declaró que cuando se percataron de la "cantidad masiva de aire" que recorría el cuerpo de la anciana, que posteriormente descubrieron que tenía su origen en la vía de su brazo, la auxiliar comentó: "Esto seguro que es de las maniobras de recuperación".

Una de las acusaciones apuntó en la sesión del martes que el móvil de Beatriz L. D. para cometer los asesinatos podría ser la mala relación que tenía precisamente con este médico, a quien querría perjudicar, pero el doctor dijo que "no había ningún tipo de animadversión, solo un trato cordial".

El doctor aseguró que la forma "sospechosa" en que murieron las ancianas no tiene "explicación médica", por lo que se puso en contacto con la Policía.

"Muertes extrañas"

El inspector de la Policía Nacional que se encargó de la investigación del caso declaró que recibieron una alerta del hospital por las muertes "extrañas" que estaban sucediendo en la planta quinta, en la que trabajaba la acusada.

Para esclarecer estas muertes súbitas —una reconocida por la Fiscalía y otras dos de características similares— los agentes llegaron a la conclusión de que lo mejor era instalar una cámara de vigilancia en el pasillo y comprobar los cuadrantes de horarios para saber qué personas estaban presentes cuando sucedían.

Después de un año y medio de vigilancias y sin incidentes —el periodo que la acusada estuvo de baja laboral—, murió la segunda anciana por la misma causa.

El policía dijo que, tras comprobar los horarios, observaron que las cámaras la captaron como la última persona que accedió a la habitación de la víctima, por lo que consideraron "irrefutable" su autoría.

El agente que detuvo a la acusada al día siguiente de la muerte de la segunda mujer dijo que le "llamó la atención que no era consciente del problema en que se había metido, le quitaba mucha importancia a todo".

Consulta aquí más noticias de Madrid.