TAYLOR SWIFT Y KATY PERRY
Katy Perry y Taylor Swift, en el videoclip de 'You need to calm down' de esta última. UNIVERSAL / YOUTUBE VEVO TAYLOR SWIFT

What a time to be alive. No es ya que la mayoría de las artistas pop se estén reconciliando entre ellas (Rihanna y Beyoncé, Mariah Carey dando a Me Gusta a una publicación de Jennifer López, Britney Spears consigo misma), es que las muestras de sororidad son cada vez más públicas y sonoras. Tan sonoras como el último videoclip de Taylor Swift.

La que fuera cantante de country ha decidido poner fin a las críticas que la acusaban de no pronunciarse políticamente por miedo a perder a sus seguidores más cercanos al conservadurismo y en su último trabajo, la canción You need to calm down ("Necesitas relajarte"), ha ido a por todas.

El videoclip en sí mismo está lleno de simbología LGTBI, desde un cuadro al comienzo que rescata la famosa frase que Cher le dijo a su madre "I am a rich man" ("Yo soy un hombre rico") cuando su progenitora le instó a casarse con un hombre pudiente, hasta el color de su pelo a mitad de clip (que reproduce la bandera bisexual), pasando por grandes personalidades del colectivo (Ellen DeGeneres, RuPaul, Adam Lambert o Laverne Cox).

Pero, aunque Swift suele incluir multitud de referencias y también easter eggs en sus vídeos, el gran momento llega al final, cuando aparece en escena Katy Perry, siempre considerada la enemiga acérrima de Taylor Swift, alguien impensable teniendo en cuenta que ninguna había dicho hasta hace poco (las famosas galletas) que hubiesen hecho las paces.

Entonces, ¿cómo se fraguó esa escena? ¿Cómo ha conseguido la cantante de Shake It Off que la artista de tras de éxitos como Roaro California Gurls se preste a la reconciliación pública en su videoclip?

Pues Swift lo ha explicado en la radio británica para que sus fans no piensen que se trata de algo empresarial sino de un perdón realista y una muestra de que todas quieren caminar en la misma dirección.

"Llevábamos bastante tiempo en una tregua, pero la primera vez que nos vimos en persona [desde que se pelearon] fue hace no mucho, durante una fiesta, y desde el minuto uno las dos teníamos claro que todo había cambiado", comenzó diciendo la compositora y productora de Pensilvania.

Según ella, ambas se dieron cuenta de que habían "madurado" y que lo habían hecho "a pesar de estar enfadadas". "Así que de repente recordamos lo mucho que teníamos en común y empezamos a arreglar la situación. Lo que pasa es que ninguna de las dos estábamos preparadas para hablar de ello públicamente", aseguró Swift.

Entrando en materia sobre el videoclip en cuestión, la cantante argumentó: “Poco después, cuando estaba pensando en ideas para el videoclip, se me ocurrió que sería genial que Katy apareciera, aunque desconocía si ella estaría interesada o prefería que siguiéramos siendo amigas en secreto".

Y tuvo un plan y salió a la perfección: "Por eso le envié una sinopsis muy larga contándole la idea que quería contar y ella me respondió enseguida diciéndome que le encantaría que nos convirtiéramos en un símbolo de lo que significa la redención y el perdón".

Pero, ¿y la idea de ir disfrazadas? Pues viene, cómo no, de la gala MET, cuando Perry acudió vestida, sí, de hamburguesa. "Hasta ese momento no se me había ocurrido que ella podría ir disfrazada así y yo de una ración de patatas fritas. No sé, me daba la sensación de que si nos abrazábamos vestidas con ropa normal no iba a funcionar", aseguró la cantante de Look what you make me do.

Así que dicho y hecho y, ahora, nadie puede dejar de hablar de ello. "En serio, la hamburguesa y las patatas fritas eran la perfecta metáfora de lo que significa dos personas que están destinadas a estar juntas. ¿Qué mejor pareja hay que esas dos cosas? Y a Katy le pareció divertidísimo así que nos lanzamos a hacerlo", puntualizó la artista de 29 años.