Perro triste
Un perro arqueando las cejas como si estuviera triste. PIXABAY

¿Te has planteado alguna vez por qué los perros son animales tan expresivos en sus relaciones con los humanos? Por ejemplo, cuando estas en la mesa comiendo, es fácil que se acerque y te ponga ojitos de cordero degollado para intentar conseguir algo de alimento. Los primeros perros no eran capaz de eso.

Los perros de hoy en día son resultado de una evolución en el movimiento de sus cejas. Los años han permitido que puedan arquearlas y así mejorar la comunicación entre ambas especies, tal y como informa el portal Sinc.

La anatomía facial de los perros, que son descendientes de los lobos, era muy distinta hace miles de años. Los primeros en ser domesticados tenían mucha menos expresividad en el rostro debido a que no habían desarrollado la musculatura de la frente y las cejas. Resulta increíble que, con el paso del tiempo, ahora una simple mirada ya nos haga saber qué es lo que quiere nuestro compañero peludo.

Los perros, durante su convivencia de más de 30.000 años en compañía humana, han adoptado ciertas habilidades cognitivas que ninguna otra especie ha desarrollado. Son capaces de comunicarse con nosotros de forma muy humana gracias a la domesticación.

Gato con botas de 'Shrek'

Científicos del Dog Cognition Center de la Universidad de Portsmouth (EEUU) estudian la cognición canina y los comportamientos de los perros cuando interactúan con humanos. El movimiento de las cejas es uno de los rasgos más significativos, que solo comparten con los caballos.

Como no hay suficientes fósiles para investigar esta evolución facial, un estudio para la revista PNAS comparó la anatomía varias razas de lobos con las de algunos perros, así como su comportamiento con humanos para analizar el movimiento de las cejas. Así pudieron afirmar que esa expresividad se debe a la domesticación y al vínculo entre hombres y perros.

"El movimiento que permite que la ceja interna se levante en los perros es impulsado por un músculo que no existe de manera sistemática en su pariente vivo más cercano, el lobo", detalló la investigadora de la Universidad de Duquesne en Pittburgh (Estados Unidos), Anne Burrows.

La directora del estudio universitario, Juliane Kaminski, afirma que "los hallazgos sugieren que las cejas expresivas en perros pueden ser el resultado de las preferencias inconscientes de los humanos que influyeron, durante la domesticación, en la selección evolutiva".