Turistas en Bilbao
Turistas en Bilbao EUROPA PRESS

Bilbao es la ciudad española con un mayor compromiso por la movilidad sostenible, según un ranking elaborado por Greenpeace que tiene en cuenta factores como las áreas peatonales, la oferta de transporte público, la contaminación y el ruido, los planes urbanos, los taxis y la transparencia, entre otros.

La capital vizcaína obtiene una nota global de 6,9. Le siguen, por encima del aprobado, Valencia (6,6), Barcelona (6,5), Sevilla (5,9), Madrid (5,9), Zaragoza (5,5) y Málaga (5,2). Rozan el aprobado Murcia (4,8), Pamplona 4,6) y Palma de Mallorca (4,6); y a la cola se sitúan Santiago de Compostela (4,4) y Albacete (3,7).

De las tres primeras, la organización destaca que han puesto en marcha "medidas de gran calado" con el objetivo de "reducir el uso del coche y mejorar la calidad de vida de su ciudadanía".

Los peatones, protagonistas

De Bilbao, en concreto, señala que ha logrado colocar a los peatones "en el centro de la vida urbana": un 64% de los desplazamientos en la ciudad se realizan a pie. Asimismo, recuerda su  oferta de transporte público y que ha reducido la velocidad máxima en el 87% de sus calles.

Grenpeace insta a esta ciudad a impulsar aún más el uso de la bicicleta y a vigilar que los niveles de contaminación no superen los límites legales. En cuanto al plan de movilidad urbana, resalta que ha incorporado un matiz de género, una "tarea pendiente" en el resto de ciudades.

Sobre Valencia, Greenpeace dice que en tres años ha construido más de 150 kilómetros carril bici y que los desplazamientos a pie ya superan el 50%. No obstante, recuerda que las restricciones a los coches se han encontrado con "importantes resistencias" y que no es fácil explicarlas.

La organización también advierte de que hay que controlar las consecuencias de ensanchar aceras, debido a la "presión turística" en la ciudad o al exceso de terrazas. Cree que el transporte público necesita avances: una integración tarifaria, que acaben las obras del metro, etc.

"Supermanzanas" en Barcelona

De Barcelona, "una de las áreas metropolitanas más densas de Europa", el informe califica el modelo de las "supermanzanas" como "actuación ejemplar" y alaba la extensión del carril bici y la red ortogonal de autobuses. Aun así, el ruido y la contaminación son "inaceptables".

Respecto a Sevilla y Madrid, Greenpeace cree que deben reducir aún más "el uso del coche en su área metropolitana, con medidas como plataformas reservadas en los accesos desde otros municipios". De la capital española destaca sus "valientes medidas contra la contaminación".

En Madrid, "el uso de la bicicleta permanece estancado" y los datos positivos en la ciudad -uso del transporte público, Madrid Central, protocolo anticontaminación, etc.- "no se reflejan en el resto del área metropolitana". Critica la 'tarjeta multi', "un billete difícil de entender".

En Zaragoza y Málaga, "se observan avances en la buena dirección", dice la ONG, que pide, sin embargo, medidas "más contundentes". De la capital aragonesa destaca "la nueva cara" de muchas de sus calles del centro, pero pide mejorar las conexiones con los barrios más alejados.

Tráfico privado en Santiago

En zona de suspenso se encuentran ya Murcia, Pamplona y Palma, "donde el uso del coche sigue siendo mayoritario". Y, por último, Santiago y Albacete. De la capital gallega dice que el uso del vehículo privado es muy alto 40% comparado con el del transporte público (12%).

La organización destaca que los mejores planes municipales de movilidad urbana corresponden a Barcelona, Bilbao, Madrid, Palma, Málaga y Valencia. Este tipo de regulaciones, añade, deberían ocuparse de cosas como "la movilidad con perspectiva de género", la micro-movilidad (patinetes y demás), "la regulación del transporte a demanda (car-sharing, Taxi o VTC), etc.

En todo caso, "la movilidad a pie debe ser prioritaria", apunta, así como promover el transporte público. En cuanto a los ataques políticos contra algunas medidas "como nuevas vías ciclistas, la aplicación de restricciones al coche o la ampliación de espacios peatonales", la ONG opina que son "posiciones arcaicas más propias del políticas de los años 60".

"A las puertas de las elecciones autonómicas y municipales, Greenpeace exige responsabilidad a los grupos políticos y critica especialmente las posturas que abogan por eliminar medidas ya en marcha como ‘Madrid Central’, las ‘Supermanzanas’ de Barcelona o los carriles bici de Valencia", concluye.