Chocolatinas Leibiz
Fábrica de galletas Leibniz, de Bahlsen, en Berlín (Alemania). GTRES

La compañía alemana Bahlsen, que realiza las chocolatinas Leibniz, ha emitido este miércoles un comunicado en el que su heredera, la joven Verena Bahlsen, de 25 años, se disculpa por sus polémicas declaraciones en las que afirmaba que la empresa de su familia "no había hecho nada malo" al obligar a mujeres a realizar trabajos forzados durante el nazismo.

"Lamento profundamente que mi discurso sobre economía en el congreso de marketing de Hamburgo se haya convertido en un debate sobre la historia de Alemania y los trabajos forzados durante el Tercer Reich y el papel que tuvo Bahlsen en esto", ha dicho a través de un comunicado en el que también admite que necesita "aprender más sobre la historia de mi compañía". La joven ha pedido "disculpas" a todas las personas cuyos sentimientos haya herido.

En la citada conferencia, Verena Bahlsen afirmó que era capitalista y que poseía "un cuarto de Bahlsen", lo cual era "genial" porque quería "comprarse un yate para navegar y cosas como esas". En ese momento, la prensa alemana relató que las palabras de la joven generaron aplausos y risas entre los asistentes al congreso. Sin embargo, los usuarios ene las redes sociales acusaron a la heredera de ser "insensible" con la explotación que su empresa había realizado en el pasado y gracias a la cual ahora ella podía disfrutar de su riqueza.

Preguntada días después por estas críticas, Bahlsen defendió al diario Bild que "eso fue antes de mi época" y argumentó que "nosotros pagamos a los trabajadores forzados exactamente igual que a los alemanes, y les tratamos bien". Añadió que su compañía no tenía porqué sentirse culpable de nada. Comentarios que, lejos de arreglar la situación, generaron aún más controversia.

En este sentido, el Centro de Documentación sobre los Trabajos Forzados del Nazismo tuiteó que estas declaraciones evidenciaban un "enorme vacío de conocimiento por parte de algunos miembros de la familia Bahlsen". "El problema de los trabajos forzados del nazismo es a menudo todavía un punto ciego en la memoria colectiva", agregaron.