Donde una puerta se cierra, otra se abre. El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha recibido este martse el 'no' rotundo del líder de Ciudadanos, AlbertRivera, a apoyar su investidura, antes de llegar horas después al primero de los consensos que debe desembocar en un acuerdo con Unidas Podemos. Convino con Pablo Iglesias que sus portavoces parlamentarias, Adriana Lastra e Irene Montero, empiecen a negociar la composición de la Mesa del Congreso sobre la que debe haber un acuerdo como muy tarde el día de la constitución de las Cortes, el 21 de mayo.

Con la decisión de pactar la Mesa arraca una negociación entre Sánchez e Iglesias, un trabajo que será "largo", según ha apuntado el líder de Podemos, pero que afrontan con la disposición de que "las fuerzas progresistas nos pongamos de acuerdo". "Nos hemos puesto de acuerdo en ponernos de acuerdo", ha afirmado  Iglesias sobre una reunión en la que ha repasado con Sánchez la colaboración de los últimos 10 meses y ambos han renovado "la voluntad de cooperación y entendimiento", según ha dejado dicho Sánchez en un tuit. Iglesias se ha mostrado "optimista de como van a salir la cosas"

Iglesias ha hecho una escueta declaración ante la prensa sobre las más de dos horas de reunión en la Moncloa con Sánchez, que ha cerrado con él la ronda de contactos que este lunes había empezado con el líder del PP, Pablo Casado, y en la mañana de este martes ha continuado con Rivera. El líder de Ciudadanos ha dejado claro que ni se le pasa por la cabeza abstenerse para facilitar la investidura de Sánchez, como le había sugerido Casado la víspera. Su intención es "liderar una oposición firme para controlar y vigilar" a un Gobierno donde ha dado por descontado que también estará Podemos.

No porque se lo haya dicho Sánchez, con quien ha estado menos de una hora en la reunión más corta de las tres. "Doy por hecho que hay un acuerdo y que no lo van a contar hasta después del 26 de mayo", ha asegurado no obstante.

Que no habrá un acuerdo hasta después de las elecciones municipales, autonómicas y europeas es algo que todos, negociadores y no negociadores, asumen. Que el pacto final sea un Gobierno con ministros de Podemos, es algo que está en la intención de Iglesias pero que no figura en los planes de Sánchez, que quiere seguir gobernando en solitario con un acuerdo programático con Podemos.

Este martes, Iglesias no ha querido entrar en detalles en una breve comparecencia en la que ha pedido" discreción y prudencia" ante las negociaciones que se avecinan en las próximas semanas. Tampoco ha dado explicaciones sobre cómo se van a desarrollas los contactos a partir de ahora. Una posibilidad es que se repita el modelo que el año pasado alumbró el preacuerdo presupuestario entre el PSOE y Podemos, es decir, unas mesas de trabajo refrendadas al final por una última reunión entre Sánchez e Iglesias.

Un pacto de estas características aún tendría que contar con otros grupos, particularmente con ERC y PNV, bien para alcanzar una mayoría absoluta o para sumar más síes que noes en una segunda votación por mayoría simple. También en esto Iglesias ha mostrado plena sintonía con los postulados del PSOE. Frente al veto que este lunes ha puesto Casado, que ha pedido al presidente que "España no dependa de los independentistas", Iglesias ha apostado por hablar con otras fuerzas para "inaugurar una nueva época en la que el diálogo sustituya a la sobreactuación".

Discrepancias con Rivera

El entendimieto entre Sánchez eIglesias ha contrastado con las "discrepancias" que este martes por la mañana ha resaltado Rivera tras su encuentro con el presidente. Según ha dicho, la principal es Cataluña, a pesar de lo cual Moncloa ha  asegurado que ambos dirigenes han acordado mantener una "comunicación permanente" sobre este tema. No obstante, Rivera ha asumido que probablemente caerá en saco roto el ofrecimiento que le ha hecho a Sánchez, que si "cambia de criterio" y decide dar el primer paso para instaurar de nuevo el artículo 155 en Cataluña ahí estarán sus senadores para respaldarlo. También ha advertido de que vigilante para que un Gobierno del PSOE y Podemos "no machaque con impuestos a las familias".

La oposición de Rivera será "firme" pero también "responsable" y por eso ha llegado a Moncloa con propuestas de pactos de Estado en educación, inmigración, despoblación y terrorismo y seguridad. Sánchez se mostró dispuesto a abordar dos, inmigración y despoblación.