Leopoldo López, el líder opositor venezolano al que el chavismo convirtió en el preso más famoso del mundo

Leopoldo López, en su casa de Caracas tras salir de prisión.
Leopoldo López, en su casa de Caracas tras salir de prisión.
EFE

Trece años, nueve meses y siete días de cárcel. Esa era la condena a la que se enfrentaba el radical líder de la oposición velenzolana Leopoldo López (Caracas, 1971). Acusado de incitación a la violencia tras las protestas organizadas contra el gobierno de Nicolás Maduro y que dejaron 43 muertos y unos 3.000 heridos entre febrero y mayo de 2014, solo cumplió tres años y medio entre rejas, y casi dos en arresto domiciliario, suficiente tiempo para convertirse en el preso político más famoso del mundo. Este martes finalmente fue puesto en libertad por militares contrarios al régimen de Maduro.

En aquellos convulsos días, el prometedor político venezolano, que entonces tenía 42 años, había fundado bajo el lema "Todos los derechos para todas las personas" el partido de centroizquierda progresista Voluntad Popular —que ahora lidera Juan Guaidó, presidente encargado del país— y se estaba erigiendo como principal alternativa al chavismo entre casos de violencia y corrupción.

No obstante, su vida política comenzó entre vítores y reconocimientos. Defensor de los derechos humanos, en el año 2000, cuando solo tenía 27 años, fue elegido alcalde de Chacao, municipio de Caracas en el que repitió cargo en 2004. Durante este tiempo como regidor, Leopoldo López atrajo la atención del entonces presidente del gobierno venezolano, Hugo Chávez, por las protestas en torno a su persona y que —según el Gobierno— formarían parte de los eventos relacionados con el intento de golpe de Estado en Venezuela en 2002, que provocó la muerte de decenas de personas.

El líder de Voluntad Popular fue uno de los firmantes del Decreto Carmona, a través del cual se disolvieron los poderes públicos, destituyendo de sus cargos a sus representantes y nombrando presidente interino a Pedro Carmona Estanga —en aquel momento presidente de Fedecámaras, camara empresarial venezolana—. Pero Carmona duró en el cargo solo 48 horas, las que Chavez permaneció arrestado, del 12 al 14 de abril de ese año. Después, este retomaría el poder gracias al apoyo de los militares y parte del pueblo venezolano.

Inhabilitado políticamente

En 2008, tras cumplir su segunda legislatura como alcalce de Chacao, Leopoldo López tenía pensado postularse como alcalde de Caracas, pero fue inhabilitado políticamente por la Contraloría General para optar a cualquier cargo público hasta 2014 por dos casos de malversación de los recursos públicos: uno en 1996, en la petrolera estatal PDVSA y otro en la Alcaldía de Chacao en 2004.

López llevó el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos que falló a su favor en septiembre de 2011. En ese momento el dirigente político poyectaba una figura de dinamismo y eficacia y las encuestas le colocaban en buena posición para ser candidato presidencial, pero un mes después el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) declaró "no ejecutable" dicha sentencia y mantuvo la inhabilitación, aunque sin cerrarle las puertas para concurrir a los comicios.

López se presentó entonces como precandidato presidencial, aunque finalmente se sumó al proyecto de Henrique Capriles como candidato en 2012, cuando fue derrotado por Hugo Chávez. En febrero de 2013 fue acusado formalmente por la Fiscalía de "tráfico de influencias".

Condenado por un "movimiento militar y civil"

Un mes después, tras el fallecimiento del presidente Hugo Chávez y la convocatoria de elecciones presidenciales, volvió a dar su apoyo a Capriles, pero los comicios, celebrados el 14 de abril, dieron la victoria, por un estrecho margen, al hasta entonces vicepresidente Nicolás Maduro. En mayo de 2013 López fue nuevamente imputado, esta vez por su presunta responsabilidad en el desvío de una partida presupuestaria en el año 2002 cuando era alcalde de Chacao.

En 2014, con su estrategia "La Salida", que buscaba la renuncia de Maduro por la presión de manifestaciones callejeras que degeneraron en actos violentos, alcanzó notoriedad internacional. El líder de Voluntad Popular (VP) fue uno de los convocantes de la marcha no autorizada del 12 de febrero de 2014 en Caracas, que terminó con un saldo de tres muertos y decenas de heridos. Por esos hechos se dictó una orden de captura contra él, bajo la acusación de instigar a la violencia y por liderar un "movimiento militar y civil".

El 18 de febrero de ese año, acompañado por una multitud, Leopoldo López se entregó a la policía y fue recluido en la prisión militar de Ramo Verde, a las afueras de Caracas, acusado de los delitos de instigación pública, asociación para delinquir, daños a la propiedad e incendio. Tras ser juzgado, el 10 de septiembre de 2015 fue condenado a 13 años, 9 meses y 7 días de cárcel.

¿Encarcelamiento político?

Su encarcelamiento fue objeto de controversia. Su defensa y la Mesa de la Unidad Democrática, que agrupa a la oposición venezolana, pidieron la anulación de dicha condena, después de que uno de los fiscales reconociera el uso de pruebas falsas por presiones del Gobierno.

En octubre de 2014, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos pidió la liberación de los detenidos en relación con las protestas. La Organización de las Naciones Unidas, la Unión Europea, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y diversas organizaciones internacionales de derechos humanos han condenado este arresto por haber sido motivado políticamente.

El 23 de octubre de 2015, Franklin Nieves el exfiscal que acusó a López, aseguró que el proceso judicial que se le hizo a éste había sido "una farsa" y que había sido presionado por Nicolás Maduro y varios superiores jerárquicos dentro del Ministerio Público para defender "pruebas falsas" en contra de López. Sin embargo, en agosto de 2016 la Corte de Apelaciones ratificó la sentencia y tras un recurso de casación, el 16 de febrero de 2017, Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ratificó la condena.

Y en la madrugada del 8 de julio de 2017, se da a conocer la sentencia que le condece a Leopoldo Lopez el arresto domiciliario por "problemas de salud", medida que le fue retirada el primero de agosto del mismo año y devuelta cuatro días después.

Apoyo internacional

Desde que fue encarcelado, Leopoldo López ha recibido numerosos apoyos internacionales, entre otros, el expresidente de Chile Sebastián Piñera; el de Colombia, Andrés Pastrana y el de España Felipe González. Asimismo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el candidato español a la presidencia por Ciudadanos, Albert Rivera, o los premios Nobel de la Paz el costarricense Óscar Arias y el polaco Lech Walesa también manifestaron su rechazo a su arresto. Consiguió visitarlo en la cárcel el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, en junio de 2016.

López está casado con Lilian Tintori, con quien tiene dos hijos y quien, desde que fue encarcelado, se ha convertido en su portavoz y representante en las marchas a favor de su liberación.

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