Ariana Grande en Nueva York
Ariana Grande por las calles de Nueva York en 2018 GTRES

Seas quien seas, famoso o desconocido, rico o pobre, exitoso o mediocre, si tu ídolo te responde, a ti directamente, te da un vuelco el corazón. Y eso, aparte de una verdad como un templo, es algo irrevocable.

Le ha ocurrido a Ariana Grande que, por si había alguna duda, sí, también tiene ídolos. En su caso no es ni más ni menos que el actor Jim Carrey.

Ellos dos, fenómenos que han marcado a alguna generación, han protagonizado uno de esos momentos por los que las redes sociales son las redes sociales y que tanto gustan a los fans de ambos lados de la ecuación.

Todo comenzó con la publicación de un storie en Instagram por parte de la artista pop. En ella, Grande citaba unas declaraciones del intérprete de La máscara o Mentiroso Compulsivo acerca de la depresión, enfermedad con la que ambos han tenido que lidiar en algún momento de sus vidas.

"La depresión es tu cuerpo diciendo: 'Ya no quiero ser este personaje. No quiero estar agarrado a este avatar que has creado en el mundo. Es demasiado para mí'. Deberías pensar en la palabra depresión como descanso profundo [juego de palabras que en inglés es depresseddeep rest]. Tu cuerpo necesita estar depresivo. Necesita ese descanso profundo del personaje que has intentado interpretar", dijo en su momento Carrey.

Este se pasó a Twitter y decidió no solo agradecer a la cantante que le hubiera referenciado para sus seguidores sino que le recomendó unas palabras más acerca del tema de su amigo Jeff Foster.

"He leído la encantadora mención que me has hecho y las cosas que he dicho sobre la depresión. Un brillante profesor y amigo, Jeff Foster, fue uno de los originarios del concepto del descanso profundo. Admiro tu franqueza. Te deseo libertad y paz. Me siento bendecido por tener a una admiradora con tanto talento. ¡Feliz Pascua!", era el mensaje con el que el actor conminaba a Grande a seguir este modelo de pensamiento cuando haya de bregar con la depresión.

Adjuntaba en él un texto de Foster en el que este se extiende acerca de su concepto y que tiene frases que marcan el camino a seguir como "no hay vergüenza alguna en estar cansado, todos los estamos, amor mío. Baja la velocidad. Permítete descansar, profundamente. Y solloza. Y respira. Y empieza de nuevo. Ahora" o la sentencia final: "Yo digo que nuestra depresión es sagrada; contiene las semillas de una nueva vida".

Como de una fan fatal se tratase, Ariana Grande contestó, horas más tarde, a Carrey, con las pocas palabras que le salían: "No puedo respirar o procesar esto. Espera". ¿Por qué? Pues porque el primer nombre de Ariana Grande en sus cuentas de internet cuando era joven fue jimcarreyfan42. Así de admiradora era (y es).

Ya reposadamente, la emocionada cantante encontró la forma de expresar lo que sentía hacia su ídolo: "Muchas gracias por tu bondad. No creo que entiendas lo mucho que te adoro o lo que significas para mí. Gracias por tomarte el tiempo de compartir esto conmigo. Eres toda una inspiración. No puedo esperar a tatuarme este tuit en la frente. Te envío mucho cariño y felicidad".

Ariana Grande, más tarde, se autorreferenció como su antigua cuenta diciendo que "jimcarreyfan42 es una chica muy agradecida ahora mismo". Y es que es que ella no ha parado de tuitear, desde que se hiciera famosa, cada película que ve del actor o hasta sus lágrimas el día en el que le conoció en persona.