Notre Dame
Bomberos inspeccionan este miércoles la fachada de la catedral de Notre Dame en París (Francia). EFE/ Christophe Petit Tesson

Los bomberos de París temen por la estabilidad del frontón de las fachadas laterales de la catedral de Notre Dame de París ya que alguna eventualidad meteorológica, como rachas fuertes de viento, podría hacerlos caer. Según explicó este miércoles el portavoz del cuerpo, Gabriel Plus, en una rueda de prensa, "existe una amenaza sobre los frontones, porque las vigas ya no los sostienen".

Como el tejado fue devorado por las llamas, así como gran parte del envigado de madera que se hallaba bajo la cubierta, los frontones del crucero ya no tienen apoyos y necesitan reforzarse, apuntó el portavoz, y agregó que el andamio que se colocó para las obras de reforma de la catedral deberá ser retirado lo antes posible.

 "Ahora mismo el punto neurálgico está en los frontones, que corren el riesgo de caer, y en el andamio. Los frontones ya no se tienen gracias al tejado, sino por ellos mismo, y puede haber un fenómeno meteorológico como el viento que amenace su estabilidad", señaló.

El responsable de inspección del patrimonio del cuerpo, José Vaz de Matos, explicó que una parte del frontón norte va a tener que ser retirada, además de varias estatuas, para garantizar su estabilidad.

Además, Vaz de Matos dijo que el andamio actualmente sirve para frenar parte del viento que hace presión contra los frontones, pero que, una vez retirado, no se dispondrá de esa defensa contra el aire. "El andamio ha sido deformado por el calor. Felizmente, no se ha venido abajo sobre la bóveda. Aún así, tendrá que ser retirado", aseguró.

"El edificio sigue en pie porque los campanarios se han salvado", aseguraron los bomberos.

Varios edificios cercanos han sido evacuados precisamente por la amenaza que supone que los frontones no estén consolidados, y no se permitirá el regreso de los vecinos hasta que "puedan regresar a una vida normal".

Para evitar las posibles degradaciones que pueda casuar la meteorología se colocará una estructura que hará de 'paraguas'. La estructura de esta protección aún está por definir con los expertos, según recoge el diario francés Le Parisien.

Afortunadamente, las previsiones meteorológicas para los próximos días invitan al optimismo. Según Météo-France, el servicio estatal de meteorología francés, se espera un fin de semana casi estival, con sol y buenas temperaturas, sobre todo en el norte del país, donde se situa la capital francesa.

No se descarta ninguna hipótesis

Alrededor de 60 de bomberos continúan desplegados en la catedral en esta fase de vigilancia, en la que expertos ya han comenzado a evaluar los daños y, sobre todo cuáles son los riesgos de que haya un derrumbamiento o de que el fuego rebrote en algún sitio.

Los bomberos destacaron que las vidrieras y los rosetones no sufrieron daños por el agua que se empleó en los trabajos de extinción, pero reconocieron que aún existe la posibilidad de que se caigan.

Además, Plus aseguró que el conjunto de los cuadros en las capillas laterales se encuentra en buen estado, así como todo el llamado Tesoro de Notre Dame, que pudo ser evacuado a tiempo.

El portavoz de los bomberos defendió que "no hubo un retraso" en la actuación del cuerpo a partir del momento en que recibieron el aviso. "Está claro que si no hubiesemos sido tan rápidos, las dos torres habrían caido. Es una certeza", aseguró.

Los investigadores no descartan todavía ninguna hipótesis y piden prudencia. Se manejan dos hipótesis principales: la de un cortocircuito y la de un 'punto caliente' provocado por culpa de un soplete.

La portavocía de los bomberos aprovechó para desmentir un falso rumor que se había propagado, sobre la posible causa por un chaleco amarillo.Los bomberos han descartado la hipótesis del chaleco amarillo. "Se trataba de un comandante de operaciones de rescate, que llevaba un chaleco en el que se podía leer "comandante de operaciones", ha precisado Plus.