La catedral de Notre-Dame ha sufrido este lunes un gravísimo incendio, afectando a gran parte del techo y derribando su torre más alta. Una gran cantidad de humo visible a kilómetros de distancia ha alertado a ciudadanos y turistas que aún ven cómo uno de los monumentos más llamativos de la capital francesa corre el riesgo de ser destruida.

"Todavía sigue ardiendo", dice Ashley Huntington, una estudiante de Nueva York que está realizando un semestre de intercambio en Paris. "Una gran parte de la catedral se ha quemado, los andamios se han destruido por completo. Pero de momento, las dos torres delanteras siguen allí".

Bomberos y agentes de seguridad continúan extinguiendo el fuego que ya ha devorado prácticamente toda la cubierta del templo parisino. "La policía nos está empujando para atrás para ponernos a salvo y asegurarse de que tienen espacio para realizar su trabajo", explica Huntington.

Cientos de personas contemplan costernados el incendio, que ha comenzado a las 18:50 horas y por el que se ha tenido que desalojar a los numerosos turistas que se encontraban visitando el monumento.

"Me dan ganas de llorar"

"Hay tanta gente aquí. Parece que están en shock. Yo estoy en shock.", apunta la estudiante. "Algunas de las personas en mi programa han dicho que sus familias anfitrionas están llorando". "Esto es horrible, te rompe el corazón", confiesa. "Esta es sin duda la experiencia que más voy a recordar de mi intercambio".

"Cuando han empezado a caer pavesas nos hemos alejado", cuenta José A. a 20minutos"Me dan ganas de llorar. Es una pérdida enorme tanto para los creyentes como para todos los demás. Preferiría no haberlo vivido".

Las redes sociales han hecho eco de la noticia mostrando las experiencias de los turistas que lo están viviendo en directo.

"Estaba con mi familia en la plaza justo detrás. Íbamos a subir a la torre al atardecer", cuenta Alison en su perfil de Twitter. "Me percaté de que salía un poco de humo y me dijeron que seguramente sería el cemento de los trabajos de remodelación".