Elecciones generales
Elecciones generales. EUROPA PRESS - Archivo

La macroencuesta del CIS publicada este martes con la estimación de escaños para las elecciones generales del 28-A avanza, con todas las cautelas, un giro de 180 grados en el mapa por provincias. Y no solo en la alternancia rojiazul, sino en la letra pequeña, que incluye trasvases, entradas, salidas y sorpresas. Y asientos sin asignar, que bailan, en más de una veintena (24) de circunscripciones.

El PSOE ganaría sin discusión, según el sondeo, en 24 provincias; sin embargo, si se tienen en cuenta las cifras más altas de las horquillas de diputados que otorga la cocina, podría hacerlo en 30 (123-138 escaños). El PP (66-76) se queda con una irrefutable, Salamanca, aunque aspiraría a ser líder en Murcia, Ávila y Ceuta. Y empata con el PSOE y otros en Teruel, Zaragoza, Palencia, Segovia, Soria, Zamora, Cuenca, Toledo, Ceuta, A Coruña, Lugo, Ourense y Melilla.

El vuelco respecto al resultado de los comicios de 2016 es total: el PP fue primera fuerza entonces en escaños en todas las provincias salvo en Huelva, Sevilla, Cádiz, Córdoba, Jaén y Badajoz (PSOE); Cataluña (En Comú Podem se impuso en Barcelona y Tarragona y hubo empate en Lleida y Girona) y Bizkaia (ganó Podemos). El charrán se convertiría hoy, definitivamente, en rosa roja.

Vox, por su parte, entraría ahora en el Congreso con diputados por 22 provincias, con posibilidad de subir hasta las 26 (el CIS le da en total 29-37 escaños). En Andalucía, por ejemplo, conseguiría escaños en seis de las ocho provincias; en Castilla y León, en cuatro de nueve; en Castilla-La Mancha, en cuatro de cinco; en la Comunidad Valenciana, en las tres y en Cataluña, en la provincia de Barcelona. Una de las sorpresas de la encuesta.

El partido que lidera Santiago Abascal, asimismo, se haría un hueco en diez de las provincias que cuentan con una representación de cinco escaños o menos, y en tres de ellas estaría en disposición de competir y de llevarse el último diputado en liza. En Cuenca y Guadalajara se llevaría uno de los tres diputados con los que cuenta cada una; en Palencia, podría.

En otros lugares de la llamada "España vaciada", recuerda Efe, las proporciones serían uno a siete (Zaragoza), uno a cinco (Valladolid) y uno a cuatro (Salamanca, León).

Unidas Podemos y Ciudadanos

En cuanto a Unidas Podemos, en 2016 (Podemos y confluencias) logró representación por 38 provincias y ahora solo lo haría por 23, con posibilidad de 25, contando a En Comú (33-41 escaños en total). Se esfumarían, para empezar, todos sus escaños de las dos Castillas, Cantabria y Extremadura y los de Jaén, Huesca, Lugo, Girona y Lleida, además de que perdería diputados en lugares como Madrid, Bizkaia, Barcelona y Tarragona.

Ciudadanos (42-51)obtuvo diputados por 20 provincias en 2016 y ahora lo haría por 30 con la posibilidad de 35; conseguiría añadir escaños en 20. Por ejemplo, en Castilla y León obtuvo solo un diputado hace tres años (Valladolid), mientras que ahora podría tener hasta seis repartidos entre esa provincia y Ávila, Burgos, Palencia, Segovia y Zamora. En Galicia pasaría de cero a dos (A Coruña y Pontevedra), en Madrid sumaría uno y en Castellón y Valencia, otros dos.

Movimiento en Andalucía

Si analizamos al detalle comunidades concretas, el movimiento es más evidente. En Andalucía, el PP se quedaría en la mitad de escaños (de 23 a 10-12) y el PSOE subiría de 20 a 26-28. Y mientras la variación de Cs no sería muy grande (de 7 a 8-9), Podemos se dejaría varios (de 11 a 6-9) y Vox entraría con fuerza con 7-8.

En muchos casos, todo dependerá de pocos votos. En Almería, cinco de los seis escaños de la provincia estarían adjudicados (PP 1, PSOE 3, Vox 1) y el último se lo disputarían PP, Podemos y Ciudadanos. Si se lo lleva el PP, Podemos seguiría sin representación en esa provincia y Ciudadanos perdería la única que tiene.

La fragmentación de la derecha también se hará notar: Vox se llevaría dos escaños en Málaga que podría perder el PP; en Sevilla, la formación de Casado perdería otros dos, probablemente en beneficio de Ciudadanos y Vox. El partido de Abascal, en términos generales, sería el gran beneficiado en estas elecciones. La comunidad celebró elecciones autonómicas el pasado mes de diciembre y el PSOE fue la fuerza más votada en siete de las ocho provincias.

Galicia, Madrid, Aragón

En Galicia, feudo tradicional del PP, esta formación perdería 3-4 escaños (de 12 a 8-9) y Unidas Podemos, 3 (de 5 a 2). Esto beneficiaría a los nuevos en el lugar Ciudadanos (2) y Vox (1) y también al PSOE, que podría ganar 3 o 4 (de 6 a 9-10). El bipartidismo volvería a Lugo a costa de Podemos, y en Orense permanecería intacto; en ambas provincias, por cierto, en tablas.

En Madrid, perderían escaños el PP (de 15 a 8-9) y, en menor medida, Unidas Podemos (de 8 a 6-7); Ciudadanos tendría una tímida subida (de 6 a 7) y el PSOE recogería diputados de varios sitios (de 7 a 12-13). Vox lograría 3-4 escaños por la división en la derecha del espectro político. El último asiento podría ir a cualquiera de los bloques.

En Aragón, el PP perdería dos diputados (de 6 a 4), uno en Teruel y otro en Zaragoza, que se llevaría Vox con su única entrada en la región. En Huesca, el escaño que se deja Podemos podría ir para Cs o el PSOE; y en Teruel, el que pierde el PP se lo quedaría Ciudadanos. Los socialistas, en general, ganarían como mucho uno.

Cataluña, Euskadi

ERC ganaría las elecciones en Cataluña con 17-18 diputados, mientras que el PSC quedaría en segunda posición con 12-14 y los comuns (ECP) lograrían 6-7. Por detrás, estarían JxCat (4-5), Cs (4), Vox (3 en Barcelona), PP (1 en Barcelona) y, como posibilidad, Pacma (0-1 en Barcelona).

El salto de ERC se produciría, sobre todo, en Barcelona (de 5 a 9-10) y en Tarragona (de 1 a 3). El del PSOE, en la capital (de 5 a 8-9). Para el PP desaparecería su representación por Tarragona y Lleida y Ciudadanos bajaría un escaño también en Barcelona. Los comuns retroceden a cero en Girona y Lleida y podrían perder Tarragona.

En Euskadi, ni Ciudadanos ni Vox obtienen representación. El PP perdería su diputado por Álava, que iría al PSOE, y Podemos lo pierde en Gipuzkoa en beneficio de Bildu. En Bizkaia, la cosa está más disputada: el PP pierde su escaño y Unidas Podemos podría dejarse dos de tres, mientra que el PNV y el PSOE suben uno. Bildu, que podría ganar un escaño, competiría con Unidas Podemos por el último en el reparto.