Alquiler
Una oficina de ayuda al alquiler. EFE

Uno de cada cuatro jóvenes de 30 a 34 años sigue viviendo con sus padres en España, porcentaje que escala al 53% entre los de 25 a 29 años.

La emancipación juvenil ha caído respecto a hace cinco años. Según la última encuesta de hogares del INE, referida a 2018, el porcentaje de jóvenes de 25 a 29 años que todavía no se ha emancipado ha subido 4,6 puntos porcentuales desde 2013 (del 48,5% al 53,1%). Por su parte, los que siguen en la casa paterna cuando llegan a los 30-34 años también son ahora bastantes más, al saltar en cinco años del 20,5% al 24,7%.

La estadística de hogares hace la fotografía de la emancipación por sexos, y en ella se puede ver que hay más hombres jóvenes de 25 a 29 años viviendo todavía en casa de los padres (60,5%) que mujeres de su misma edad (45,6%).

El sociólogo Pau Miret, investigador del Centro de Estudios Demográficos de la UAB, encuentra la causa principal de tan baja emancipación en tiempos de recuperación del empleo en la precariedad laboral.

"El nivel de precariedad es muy elevado ahora sobre todo para los trabajadores sin experiencia laboral, es decir los jóvenes. Si el mercado del alquiler está a 800 euros y es lo que te pagan por trabajar jornada completa es evidente que no hay posibilidad de alquilar, a no ser que la vivienda te la ceda un familiar", explica.

Miret recuerda, no obstante, que España acostumbra a tener tasas de emancipación más tardías que el resto de países del otro lado del Pirineo, porque "tenemos un país con un estado del bienestar 'familista', en el que la familia es la que provee de bienestar a los jóvenes". Pero este experto reconoce que poco ayuda la ausencia total de políticas públicas de acceso a la vivienda joven.

"Las dos bases de una emancipación adecuada tienen que ver con en el trabajo y la accesibilidad de la vivienda. No puede ser que la estabilidad laboral aquí no se consiga hasta pasados los 30 años. Antes ni sueñes con poder contar con un salario que te permita dedicar a los gastos de la casa y la energía un 20% de lo que ingresas. Y si has de dedicar el 80% o 90% de lo que gana la unidad familiar a la vivienda y sus recibos eso te coloca en una situación de precariedad muy importante", añade Miret.

El sociólogo cree que seguir en casa de los padres más allá de los 25 años, cuando la mayoría ha acabado los estudios, "es un problema grave" y de consecuencias "dramáticas". Estos jóvenes no aprenderán cuando deben, dice, "a convivir entre iguales y sin jerarquías, a pagar facturas, a limpiarse la casa, a lavarse la ropa. Esto se está perdiendo y a los cuarenta años es más difícil de aprender".

En cuanto a las consecuencias demográficas de la emancipación tardía, Miret destaca el que "se retrasa la formación de la pareja, se retrasa tener el primer hijo, y se dificulta el tener los dos hijos deseados. En la última cohorte que se ha estudiado, la de nacidos a finales de los 70, ya se ha comprobado que una de cada cuatro mujeres, igual de hombres, no van a tener hijos. Esto es una proporción de infecundidad altísima y todo está relacionado con la inserción laboral y la emancipación", expone.

Récord de hogares

La encuesta del INE también revela que el número de hogares que existen en España ha alcanzado la cota récord de 18.535.900, tras la creación de un total de 63.100 más en el último año.

La mayoría los constituyen parejas (30,4%), seguidos de los hogares unipersonales, que son ya uno de cada cuatro, y han aumentado un 1% en el último año.

En España hay 4.732.400 personas viviendo solas en el año 2018. Respecto al estado civil, los hogares unipersonales de hombres más frecuentes están formados por solteros (58% del total) y los de mujeres por viudas (47,3%). El envejecimiento de una población más autónoma explicaría el aumento de este tipo de hogar, sobre todo porque el porcentaje de hogares con mayores de 65 años ha subido un 3,9% en el último año.

De las personas mayores de 65 años que viven solas, el 71,9% son mujeres.

La encuesta revela también el incremento de los hogares compartidos por varias parejas u otros miembros distintos de la familia, que han sufrido incrementos del 4,5% y del 5,1% respectivamente, haciendo incrementar un 1% el número de hogares con más de cinco miembros.

El INE también refleja que la mayoría de los hogares monoparentales (formados por uno solo de los progenitores con hijos) son en realidad "monomarentales". En concreto hay 1.538.200 en los que el progenitor es la madre (81,9%) frente a 340.300 en los que el progenitor es el padres. Sin embargo, es este último el que más crece en el último año, un 8,9%, frente al de las madres con hijos, que subió un 0,5%.

España sigue siendo país de hipotecas. El 76,7% de los hogares ocupaba viviendas en 2018 en propiedad, tanto con pagos pendiente como sin ellos. De hecho, el porcentaje de hogares que vive en régimen de alquiler ha bajado ligeramente en el último año del 18% a un 17,8%.