El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha tendido este martes la mano al líder del Partido Popular, Pablo Casado, para formar un frente común tras las elecciones que tenga como objetivo atajar una situación que ha calificado como "emergencia nacional": "echar" a Pedro Sánchez del Gobierno de España.

"Creo que es una emergencia nacional enviar a Sánchez a la oposición", ha sostenido Rivera en un acto en A Coruña, que se ha ofrecido a colaborar con los populares para echar a los socialistas "y a los que quieren liquidar España" del Ejecutivo.

"O Sánchez" con un nuevo Gobierno "Frankenstein" o "Ciudadanos con el PP", ha resumido el líder de la formación naranja, que ha considerado que es "mejor que Ciudadanos encabece ese Gobierno" porque es la única garantía de que al frente del mismo habrá un "partido moderno, liberal, abierto y europeísta".

"Quiero que reventéis las urnas de votos naranjas", ha expuesto ante unas 300 personas y junto a las cabezas de lista al Congreso por A Coruña y Pontevedra, Marta Rivera y Beatriz Pino, respectivamente, y ha añadido que "echar a Sánchez" es "una obligación patriótica".

 "Quiero ser el presidente de la gente que nos dice solo quiero que nos dejéis trabajar", ha añadido también en un discurso en el que ha instado a "enterrar" a la España de los "corruptos" y hacer una España "que se parezca más a la sociedad civil"

"Pero para que llegue al Gobierno hay que movilizarse", ha dicho apelando a Ciudadanos como un partido con "legitimidad y autoridad" para gobernar. Frente a su modelo de una España "unida", ha contrapuesto la política desde Cataluña con "Torra, Puigdemont y Rufián escupiéndonos simbólicamente o literalmente cada día".

La España "de los huesos de Franco"

En su intervención, ha insistido que en estos comicios España se juega "el modelo de país". "¿Queremos una España de nación de naciones como dice Sánchez, poner a España en manos de Torra, y vuestros bolsillos en manos de Iglesias o Monedero?", se ha preguntado también.

Además, ha arremetido contra un 'sanchismo' que, a su juicio, "ha construido la España de la división, de los huesos de Franco", ha asegurado. Frente a ello, ha propuesto un modelo en el que se pueda utilizar el español "en todos los territorios y que no haya que pedirle permiso al gobierno nacionalista de turno".

Por otra parte, se ha comprometido, si la formación naranja accede al Gobierno, a suprimir el impuesto de sucesiones y a impulsar un plan para luchar contra la despoblación en el rural. "España tiene que acordarse de la otra mitad de España, una España que no se soluciona con enchufados en las diputaciones", ha manifestado criticando en este sentido tanto al PP como el PSOE.