Turismo
Un grupo de turistas se fotografía en el Museo del Prado de Madrid. JORGE PARÍS

La comisión de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid ha dictaminado favorablemente este miércoles el plan de la alcaldesa, Manuela Carmena, para limitar los alojamientos turísticos en la capital, con los votos a favor de Ahora Madrid y el PSOE y el rechazo de PP y Ciudadanos.

El Plan Especial de Hospedaje (PEH), que entrará en vigor tras su aprobación en el Pleno municipal de la próxima semana, limita a 90 días la posibilidad de alquilar una vivienda con fines turísticos sin permiso y a partir de ese plazo obliga a obtener una licencia de uso terciario, de hospedaje.

Para obtener esta autorización, los alojamientos turísticos que compartan edificio con viviendas de uso residencial deberán tener en las zonas más saturadas un "acceso independiente", de forma que vecinos y turistas no compartan entrada, por lo que en la práctica será muy complejo instalar este tipo de usos en el centro.

Como novedad respecto a la redacción inicial del plan, los hoteles que quieran implantarse en un edificio protegido de uso residencial deberán acreditar en un plan especial que no es viable rehabilitar el inmueble para uso residencial.

Restricciones por zonas

No obstante, las restricciones no afectan a toda la ciudad, sino únicamente a los barrios de la almendra central, distribuidos en tres anillos concéntricos, con diferentes limitaciones en función de la saturación de alojamientos.

El primer anillo coincide con los límites del distrito de Centro, el anillo número 2 comprende el distrito de Chamberí completo y parte de los distritos de Chamartín, Salamanca, Retiro, Arganzuela y Moncloa-Aravaca, mientras que el tercero se expande a barrios de los anteriores distritos, a los que se suman otros barrios de Tetuán, Usera, Carabanchel y Latina. L

as mayores restricciones de dan en el primer y el segundo anillo, donde los pisos turísticos tienen que tener acceso independiente al del resto de vecinos, de modo que los turistas no puedan utilizar puertas de entrada, portales o ascensores comunes.

En el anillo 3, en edificios de uso exclusivamente residencial, también se exige un acceso independiente, pero solo en los casos donde no se admitan ya otras clases de uso terciario.

En edificios completos, prácticamente se elimina la posibilidad de cambiar de uso residencial a hospedaje en los anillos 1 y 2 ya que para ello tendría que aprobarse un plan especial que estudie el impacto en el entorno tanto en la Junta de Gobierno de la ciudad de Madrid como posteriormente en el Pleno municipal.

Sin embargo, en el caso de que el edificio en el que se pretende implantar este tipo de establecimiento ya posea un uso terciario, el Plan General vigente permite la implantación mediante licencia directa en casi cualquier edificio, excepto en los edificios protegidos, que requerirán la aprobación de un plan especial.

El objetivo del Consistorio madrileño es frenar la conversión de viviendas en alojamientos en el centro y extender el hospedaje a otras zonas de la ciudad para "descargar la concentración del centro histórico".

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