El juicio del 'procés' se reanuda este jueves en el Tribunal Supremo con la testifical de los que fueran jefes de la Policía Nacional y la Guardia Civil en Cataluña durante el 1-O, así como de dos históricos comisarios de los Mossos d'Esquadra que dirigieron las áreas de Información y de Planificación. Las declaraciones de este jueves cierran la cuarta semana del juicio del procés, centrada en la gestión policial del referéndum del 1-O y de las concentraciones del 20 de septiembre ante la conselleria de Economía de la Generalitat, durante los registros ordenados por el juez que investigaba el 1-O.

El primer testigo de la jornada será Sebastián Trapote, que fue jefe superior de Policía de Cataluña durante el 1-O, por lo que su interrogatorio se adentrará en el papel de este cuerpo policial en cumplir la orden judicial de impedir el referéndum. En el mismo contexto declarará Ángel Gozalo, que era el jefe de la Guardia Civil en Cataluña cuando se celebró el referéndum y quien también será interrogado por las concentraciones del 20S durante el registro de la conselleria de Economía, del que se encargaron agentes del instituto armado.

Los Mossos declaran por la tarde

Por la tarde, los interrogatorios proseguirán con los comisarios de los Mossos d'Esquadra Manuel Castellví y Emilio Quevedo, dos antiguos mandos de la cúpula de la policía catalana, próximos al "mayor" Josep Lluís Trapero, quienes hace unos meses solicitaron pasar a segunda actividad. Castellví, que estuvo siete años al frente de la comisaría general de Información y se reunió con el Govern los días previos a referéndum, explicó en su declaración en fase de instrucción ante el Supremo que había avisado al expresidente catalán Carles Puigdemont de la posibilidad de que ocurrieran incidentes violentos la jornada del 1-O.

El testimonio de Castellví fue clave también para que el juez archivara la causa del supuesto espionaje a políticos constitucionalistas, destapada a raíz de los documentos que agentes de la policía catalana iban a incinerar la víspera de que el Parlament aprobara la resolución de independencia.

El último en declarar este jueves es el comisario Quevedo, que durante doce años dirigió la Comisaría General Técnica de Planificación y Seguridad de la policía catalana. Quevedo está pendiente de prestar declaración como imputado ante el juez de Cornellà (Barcelona) que investiga a la cúpula de los Mossos d'Esquadra -entre ellos Ferran López, que sustituyó a Trapero como jefe de la policía catalana durante el 155- por supuesta pasividad ante el referéndum.