Imagen del Consejo de Ministros de este viernes
La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo (c), el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque (d), y la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño. EFE

Una mesa formada por dos representantes por cada partido con representación en el Parlament y con una persona "al frente" para convocar, coordinar, fijar el orden del día y "crear las condiciones idóneas" para el diálogo son dos de las "ofertas" del Gobierno que ha rechazado la Generalitat, según el documento que ha defendido este viernes la vicepresidenta, Carmen Calvo.

Calvo ha comparecido al término de un Consejo de Ministros que ha debatido sobre las negociaciones entre el Gobierno y los independentistas catalanes. La conclusión es que el Govern no acepta sus conclusiones y que "no podemos estar dando vueltas a un referendum de autodeterminación que para nosotros es inaceptable".

"En el plano institucional este Gobieno no se niega a dialogar, porque ni queremos ni podemos,  porque no haremos lo que hizo el Gobierno anterior", ha dicho Calvo que aunque el desencuentro con el Govern no permita seguir negociando la creación de una mesa de partidos ha afirmado que continuarán los contactos en otros "ámbitos", como la comisión bilateral entre Estado y Generalitat.

En aras de la "transparencia", La Moncloa ha difundido un documento en el que se detalla "el marco" en el que el Gobierno estaba dispuesto a negociar con los independentistas.

Allí figura que "antes de final del presente mes de febrero" debía definirse la fecha de la constitución de la mesa de partidos, su programa y calendario de trabajo, así como "la persona encargada de facilitar los trabajos de la mesa".

En ella, el documento del Gobierno de su "marco" de trabajo reconoce que "cada uno de los participantes planteará sus propuestas de resolución y proyecto político, con total libertad, sobre el futuro de Cataluña con el fin de consensuar una propuesta política y democrática".

Calvo ha explicado que el Gobierno accedió a crear la mesa de partidos antes la evidencia de que ninguno de los dos órganos de diálogo sobre Cataluña ya existentes -una comisión en el Congreso y una mesa de partidos en el Parlament a la que no han asistido ni Ciudadanos, ni PP ni la CUP- había dado resultados.

Partidos y relator

"Formarán parte de la mesa dos representantes, con capacidad de decisión en los ámbitos territoriales (catalán y estatal), de cada uno de los grupos políticos con representación en Cataluña y, en su caso, de las formaciones vinculadas a los mismos", dice el documento que ha elaborado el Gobierno sobre sus contactos con el Govern.

En cuanto al "relator", el texto indica que "al frente de esta mesa de partidos se propondrá de común acuerdo a una persona que será quien facilite la coordinación de los trabajos, de las convocatorias y fije el orden del día". "Asimismo, ayudará a crear las condiciones idóneas para el diálogo, dará fe de los acuerdos alcanzados y determinará el seguimiento de su aplicación", añade.

La composición de la mesa de partidos ha sido uno de los grandes puntos de fricción entre el Gobierno y la Generalitat, porque los independentitas exigían que hubiera formaciones estatales. P

reguntada sobre si en su documento se abría la puerta a que partidos como el PNV que no tienen representación en el Parlament podrían estar, Calvo no lo ha aclarado y se ha limitado a señalar que "se da la circunstancia que en nuestro país hay partidos, por lo menos el que sostiene a este Gobierno, que no está en Cataluña, allí el Partido Socialista es el PSC, un partido hermano coordinado con el nuestro, y hay algún otro partido al que le ocurre igual".

Referendum, inaceptable

Calvo ha insistido en la disposición del Gobierno a "dialogar" con la Geralitat pero no a aceptar cuestiones inaceptables para el Ejecutivo, como permitir una consulta independentista en la que están empeñados ERC y PDeCAT y que habría demostrado este jueves al Gobierno en su último contacto que no era posible seguir hacia adelante. "El campo independentista tampoco acepta que la canalización del diálogo sea en los términos estrictos de las posibilidades legales", ha expuesto la vicepresidenta.

"Este Gobierno no aceptará nunca el planteamiento de un referendum de autodeterminación, deben ser cien las veces qeu lo hemos dicho. Pero lo volvemos a repetir, la salida política tiene que ser en el marco del Estado de derecho y la democracia que somos".

Recorrido desde Pedralbes

Calvo ha querido que no existan dudas sobre sus contactos con la Generalitat por medio de un documento de "lo que hemos intentado", poco más de dos folios con un "explicación exacta y única" de los pasos que ha dado y aceptdo hasta este jueves en sus contactos en nombre del Gobierno con el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, y la consellera de Presidencia, Elsa Artadi.

El documenta empieza recordando la Declaración de Pedralbes, en la que el pasado diciembre las partes se comprometieron en Barcelona a un "diálogo efectivo" para una "propuesta política" con "un amplio apoyo en la sociedad catalana" y con "seguridad judírica".

Uno de los objetivos que el Gobierno destaca tiene que ver con este último aspecto, porque debía ser "una respuesta democrática" que pueda "articularse mediante las oportunas y posibles modificaciones legislativas", esto es, dentro de la ley.

A partir de ahí y tal y como explicó hace unos días Calvo en otra rueda de prensa en a que también habló de estas negociaciones, en una de las dos reuniones que ha mantendio con Aragonés y Artadi se estableció "un doble foro de diálogo".

"Por un lado, un espacio institucional entre el Gobierno central y catalán a través de la comisión bilateral Estado-Generalitat y, por otros, una mesa de partidos", se lee en el texto de lo que el Ejecutivo estaba dispuesto a aceptar.

El "propósito", reitera, "es consensuar una propuesta política democrática para resolver el conflicto sobre el futuro de Cataluña".