La Guardia Civil sospecha que a Miriam la mató una mujer. La joven fue hallada muerta el pasado jueves en una zona de campo que pertenece al término municipal de Meco (Madrid), aunque próximo a la localidad de Villanueva de la Torre, en Guadalajara.

La autopsia desvela que no sufrió un intento de violación y que ella opuso una gran resistencia, como si no estuviera en una gran desventaja física. También la forma en la que fueron asestadas las puñaladas, algunas muy superficiales, le indican a los investigadores improvisación y poca fuerza.

Además, según publica el diario ABC, la hipótesis de la autoría femenina estaría reforzada por unos mensajes hallados en el móvil de Miriam, que la presunta asesina habría manipulado para eliminar pruebas.

Lo que no ha trascendido es dónde se ha encontrado el teléfono, que no estaba en un primer momento en el escenario del crimen, aunque la joven lo llevaba encima cuando salió a pasear con los perros.

Los investigadores creen que Miriam tenía que conocer a su asesina. Eso explicaría el ensañamiento —recibió una veintena de puñaladas— y que los perros con los que paseaba —dos suyos y otros dos de su compañera de piso— no la defendieran.

Todavía quedan muchos flecos que trata de aclarar la Guardia Civil: si la agresión pudo ser planeada o desatarse tras una fuerte discusión, si Miriam había quedado con su asesina o se vio sorprendida por esta y, sobre todo, el móvil del crimen, que continúa siendo una incógnita.