El excomisario Villarejo
Fotografía de archivo de 2016 del excomisario José Manuel Villarejo. EFE

El juez del caso Tándem, Manuel García Castellón, ha imputado este miércoles a un inspector de Hacienda y dos inspectores de la Policía jubilados por ofrecer información confidencial al excomisario José Villarejo.

El juez ha anunciado en un auto que se les citará próximamente a declarar por delitos de revelación de secretos y cohecho en un encargo realizado por el bufete Herrero y Asociados al excomisario en 2013 para espiar a otro rival.

En el mismo escrito, el magistrado cita el próximo viernes al exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo de la Policía (UCAO), Enrique García Castaño, el Gordo, considerado mano derecha de Villarejo, así como al inspector retirado Antonio Bonilla, convocado el mismo día por un encargo del empresario Juan Muñoz.

García Castaño y Bonilla ya estaban imputados, pero no el inspector de Hacienda, Antonio Chaparro, ni los dos nuevos policías investigados: los inspectores jubilados Manuel Novoa y Juan José Díez Álvarez.

Las peticiones de imputación las realizó la Fiscalía Anticorrupción y ahora los afectados son objeto de investigación por el nuevo juez de Tándem al sospechar del acceso a información confidencial para Villarejo.

Datos obtenido "de manera espuria"

Explica que el excomisario mostró a sus clientes información como datos tributarios y movimientos bancarios de su rival, Balder Ip Law, "cuyo acceso se encuentra restringido", por lo que fueron obtenidos "de manera espuria por personas cercanas al entramado empresarial de Cenyt", la empresa de Villarejo.

Los investigadores  consultaron estas bases de datos policiales comprobando que los dos inspectores habían accedido con sus datos personales para obtener información que Villarejo plasmó en sus informes. También acreditaron con "sólidos indicios" que fue ese funcionario de Hacienda quien suministró información tributaria sobre el bufete.

El juez destaca que García Castaño y Bonilla estuvieron involucrados en el informe Iron para conseguir información sobre el bufete, por lo que considera que "se hace necesario" llamarlos a declarar.