El Consell distribuirá baldosas en recuerdo de las víctimas valencianas de campos nazis
Puig hace entrega de la baldosa a la hija de Paco Aura. GVA

La Generalitat ha diseñado 627 baldosas con los nombres de los valencianos que fueron víctimas de la cautividad nazi en los campos de concentración, que distribuirá durante las próximas semanas por sus pueblos y ciudades de origen, donde serán colocadas a modo de homenaje.

El proyecto Construint Memòria ha sido presentado este jueves por el presidente, Ximo Puig, y la consellera de Reformas Democráticas, Gabriela Bravo, en coincidencia con el primer aniversario de la Ley de Memoria Democrática y para la Convivencia de la Comunitat Valenciana.

Cada una de las 627 baldosas se repartirá por las más de 200 localidades de los valencianos para que la ciudadanía recuerde "sus nombres, sus vidas y las penurias que pasaron", ha subrayado Bravo. Para ello, las placas incluirán el nombre de la víctima, su municipio de nacimiento, el campo de concentración en el que estuvieron retenidos y las fechas de entrada y salida.

"La mejor forma de seguir construyendo el futuro es conocer el pasado", ha aseverado Bravo, que ha llamado a trabajar para que "no se repita" lo que ocurrió tiempo atrás y ha resaltado la importancia de la ley valenciana de memoria histórica.

Se trata de una norma "necesaria en la Comunitat para conmemorar a quienes lucharon por los principios democráticos en la Guerra Civil, en la Francia ocupada y en los campos de concentración", ha destacado la consellera, y ha subrayado su importancia para "reforzar la democracia" y para asegurar un futuro de "concordia, convivencia y paz".

Puig, en la misma línea, ha manifestado que es una ley para "aprender del pasado" y para recordar a los valencianos "de ahora y del futuro" que "no hay nada más importante que la dignidad del ser humano", además de servir como homenaje a los valencianos que "lucharon por nuestra libertad".

"Lo más importante hoy es combatir la banalidad del mal y sus consecuencias", ha reivindicado Puig, a la vez que ha propuesto tres "ejercicios" para enfrentarse a ella, como el homenaje a los valencianos que "malvivieron o murieron" en campos de concentración, ya que fueron "activos defensores de los mejores valores" y merecen "el reconocimiento que nunca tuvieron".

También ha invitado a recordar que compatriotas valencianos fueron refugiados en el pasado, lo que tiene que ayudar a entender lo que significa hoy en día serlo, y ha criticado que hay muchos refugiados a causa de guerras civiles y "Europa no los quiere". "Son las mismas circunstancias de conflicto, la misma historia. Hay que empatizar y ponerse en la piel del otro", ha sostenido.

El jefe del Consell ha resaltado la importancia de enfrentarse a "brotes de xenofobia ante las nuevas viejas amenazas". "Hay que enfrentarse a ello, y más estos días en los que se trivializan y banalizan esos atroces hechos y se lanzan consignas fascistas con normalidad, con una normalidad que espanta", ha denunciado.

Homenaje a Paco Aura

El 'president' ha entregado la baldosa conmemorativa a la hija de Paco Aura, el último superviviente valenciano del campo de concentración de Mauthausen, donde pasó más de cuatro años, que falleció el pasado 27 de noviembre, a un mes de cumplir 100 años y después de una vida dedicada a divulgar su historia para luchar contra la desmemoria, y trabajar por la paz y la concordia.

Puig ha señalado que el campo de Mauthausen es una "derrota moral de la humanidad" y ha resaltado que los "fantasmas" del pasado habría que "enterrarlos para siempre". "A muchos supervivientes, el exilio, la deportación y los años en los campos de concentración no les quitó la vida, pero sí se la había robado", ha sostenido.

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