Benjamin Griveaux, portavoz del Gobierno francés, ha dejado este miércoles la puerta abierta a realizar más concesiones en favor del movimiento de los "chalecos amarillos" en una de las reivindicaciones que más se han repetido en las últimas semanas: el reestablecimiento del impuesto sobre la fortuna (ISF).

Griveaux explicó en una entrevista a la emisora de radio "RTL" que si em impuesto sobre la fortuna inmobiliaria "no funciona, renunciaremos". Al respecto, precisó, se hará una evaluación en otoño del año que viene.

La supresión de este impuesto responde a una de las grandes decisiones fiscales de Emmanuel Macron, que buscaba evitar la migración de las grandes fortunas francesas hacia el extranjero y hacer el país más atractivo a los inversores. Lo pagaban los patrimonios mayores de 1,3 millones de euros, y su reestablecimiento ha sido una de las peticiones más claras de los "chalecos amarillos".

El primer ministro, Édouard Philippe, anunciaba el martes que bajo presión de este grupo el Gobierno dará marcha atrás con algunas medidas previstas para enero, particularmente, el aumento de la fiscalidad del carburante, la reivindicación más visible de los manifestantes. En principìo, Philippe habló de "moratoria" del incremento de las tasas sobre el carburante mientras se abre un periodo de concertación, pero Griveaux reconoció que "si no se encuentra solución", el gobierno renunciará a la subida de las tasas.

Los sindicatos de camioneros llaman a la huelga

A pesar de las concesiones gubernamentales, los dos principales sindicatos de camioneros han convocado una huelga a partir del domingo por la noche alegando que son insuficientes y exigiendo también que se recule en una decisión del Consejo de Estado que modifica el nivel de primas por horas extra.

Según la ministra de Tranportes, Elisabeth Borne, la actitud de estos sindicatos se debe a "un malentendido" porque, asegura, "la prima de horas extraordinarias no se alterará".

Manifestaciones convocadas este fin de semana en París

Además de esta huelga, el ejecutivo de Macron se prepara para las manifestaciones convocadas para el próximo sábado en París, para las que se considera que existe riesgo de que degeneren en violencia.

Macron por ahora ha evitado pronunciarse sobre esta crisis poolítica, la mayor de su mandato, desde su vuelta el domingo de la cumbre del G20 en Argentina. El presidente de la República es uno de los blancos más visibles de los "chalecos amarillos", que piden incluso su dimisión; por ejemplo, este lunes, al visitar la prefectura de Puy en Velay que había sido atacada por los manifestantes, fue abucheado por un grupo de manifestantes que se formó rápidamente al saberse de su presencia.