Un superhéroe cae por error en nuestro país. Cualquiera pensaría que salva España, pero un español sabe con certeza que bastante tiene con salvarse de ella. Jan, el creador de Superlópez, lo tuvo claro cuando hace 40 años le encargaron parodiar a Superman y los elegidos para llevar sus míticas viñetas al cine hoy, parece que también.

Hace 15 años hubiese sido imposible hacer una película como esta en España. Una película sobre un superhéroe que vuela y con secuencias de acción que incluyen a Maribel Verdú pilotando un robot gigante. De hecho, para Ruiz Caldera haberla hecho hoy sigue teniendo algo de milagroso. Un milagro posible "por el cariño que todos los miembros del equipo le tenían al personaje", sostiene.

Proyecto ambicionado y frustrado donde los haya, esta adaptación ha pasado por todas las manos imaginables, incluidas las de Álex de la Iglesia y José Mota, hasta llegar a las de Ruiz Caldera que, para más inri, llevaba queriendo adaptarla más de 15 años, antes incluso de su primera producción, Spanish Movie. "Es una película que llevo mucho tiempo intentando hacer, es mi proyecto soñado", dice el director de 3 bodas de más y Anacleto, agente secreto.

Ruiz Caldera resume así la esencia de este filme: "Es una comedia que mezcla la aventura con lo romántico, con ese trío que forman los antológicos personajes protagonistas: Juan López, Jaime y Luisa Lanas". Una comedia aderezada con petisos, el bolsazo de Luisa, el café con leche...y otros guiños que el cineasta sabía que no podía dejar fuera de la película.

Así pues, era cuestión de equilibrios. Un tebeo original de Jan, un guion escrito por San José y Cobeaga y un proyecto dirigido por Javier Ruiz Caldera. Hacía falta reunir talento, pero también mucho cálculo, para lograr implementar la fórmula magistral del taquillazo.

Ese acaba siendo el riesgo para perfilar la personalidad del filme, coronado por el reparto, capaz de descuadrar la ecuación o de, como es el caso, amalgamar la mezcla para que funcione: Rovira encuentra ese tono que se hace querer, Alexandra Jiménez –para quien escribe, la mejor actriz de su generación– borda la comedia (y la no comedia: véase Las distancias) y Julián López está en su salsa, perfecto envidioso castizo.

Ellos, junto a Maribel Verdú y el resto del elenco, aúpan la parodia (light) de la parodia que ya era Superlópez y la pasan por el huevo de la rom-com y el pan rallado de la acción. El mito de Superman, hispanizado en el papel y ahora redondeado para la gran pantalla con una mirada nada piadosa, pero sin –ojo, puristas– el descreimiento del cómic, que ha mutado en una inteligente inmersión en la Teoría General de la Mediocridad Nacional.

El dominio del imaginario patrio de los guionistas de Ocho apellidos vascos combina muy bien con la versión liofilizada pero efectiva del superhéroe cañí y con ese trío amoroso que Juancarlitros nunca pudo tener. Si tienes que llamar la atención en España, al menos que sea por reírte de ti mismo.