Patera Cádiz
Agentes retirando uno de los cadáveres encontrados tras el naufragio de una patera en Cádiz. EFE

La Guardia Civil ha encontrado este viernes el cuerpo del que ya es el undécimo fallecido del naufragio de una patera en Caños de Meca (Cádiz).

El cadáver ha sido localizado en la misma zona en la que se encontró poco antes a un noveno inmigrante, en la orilla de la playa de Caños de Meca, perteneciente a la localidad de Barbate, donde a 150 metros de la playa naufragó la patera, en la que iban más de 40 inmigrantes magrebíes, según ha informado la Guardia Civil.

La embarcación zozobró y volcó tras chocar con unas rocas a unos 100 metros de la orilla el pasado lunes. En las primeras horas, se localizó a 22 de los más de 40 inmigrantes que viajaban en la patera, y en los siguientes días se han ido rescatando los cadáveres de algunos de los desaparecidos.

Por ello, el operativo de la Guardia Civil se mantiene activo, ya que aún continúan desaparecidas varias personas de las que se desconoce si alcanzaron tierra o se ahogaron.

Junto con esta patera, otras dos naufragaron el mismo lunes en las proximidades de las costas de Melilla, provocando la muerte de trece personas más.

Por otra parte, fuentes policiales han explicado que han sido detenidas dos personas -el patrón de la embarcación y su ayudante-, unas diligencias que se han calificado de secretas y que han recaído en un juzgado de instrucción de Barbate (Cádiz).

Los 22 supervivientes del naufragio han sido puestos a disposición de la Policía para su expulsión.

Ingresan en prisión los responsables de la patera

El juez ha ordenado el ingreso en prisión de los dos marroquíes de 32 y 21 años detenidos como responsables de la patera que ha naufradao. Los inmigrantes relataron que pagaron 1.500 euros por el cruce del Estrecho y que el piloto les obligó, una vez recibido el pago de cada uno de ellos, a subir en una sola embarcación aún siendo que el peso era excesivo.

Ante la falta de espacio, "se vieron obligados a sentarse unos encima de otros e ir turnándose entre ellos", según la Policía. Solo la mitad del pasaje llevaba chaleco salvavidas y muchos de ellos no sabían nadar.