Raquel Sánchez Silva
Raquel Sánchez Silva, durante la presentación de 'Lo siguiente'. LA 1

El nuevo magacín de La 1 para el access prime time tiene espíritu innovador y callejero. En Lo siguiente (que se estrenará el 29 de octubre, a las 22.05 h), Raquel Sánchez Silva y su amplio equipo de colaboradores quieren hacer de la gente de a pie protagonistas y parte del programa.

¿Qué es Lo Siguiente?
Es una oportunidad para abrir la televisión a la gente y para en esa franja permitir que los protagonistas sean ellos: la ente que está en la calle, en un supermercado, en un gimnasio... y vamos a hacer que entren en un plató de televisión. Vamos a dar más importancia a la gente que a nosotros mismos, lo cual descarga bastante.

¿Ese punto impredecible le pone nerviosa?
Un poco pone porque estamos jugando con algo incontrolable, pero por eso es Lo Siguiente. Llamándonos así nos hemos hecho un poco esclavos de la necesidad de innovar, no podíamos venir con un programa que ya se ha hecho. No podíamos ser Lo de siempre (risas).

Se puede hacer este programa porque la gente entra en el juego...
Creo que tenemos una idea equivocada acerca de las ganas de participar de la gente. Ya hemos probado muchas secciones y me encanta la participación de la gente mayor, es la más espontánea, la más divertida, la que no tiene ya vergüenza ninguna y se tiran en plancha.

La gente quiere participar, pero a lo mejor no hay oportunidades reales de decir lo que ellos quieran, porque decir lo que tú estás buscando que digan es fácil, pero aquí por ejemplo vamos a hacer que participen de la entrevista, porque todo el mundo puede tener algo que preguntar por ejemplo a Paco León.

¿Cuál es su truco en las entrevistas?
Intento que estén muy, muy a gusto. Yo lo llamo estar mullidito. Que se sientan como abrazados, que no sientan la entrevista como un ataque. Si cuando acabas una entrevista el entrevistado te dice "lo he pasado muy bien, me he sentido agusto", luego la gente que lo ha visto te dice lo mismo, porque eso se transmite.

¿Y para sonsacarles?
No es mi objetivo sonsacar, cuando alguien quiere contar algo, lo cuenta.

Y no todas las entrevistas tienen que tener el mismo tono, ¿no?
La entrevista es una parte importante de un programa que la tenga, pero hay que pensar que tiene una función, que debería ser tener un mensaje, el mensaje del programa. En este caso pasarlo bien, no alterarse... como estar con una mantita en el sofá. Si quieres eso tienes que ser coherente con las entrevistas.

¿Está todo inventado en la tele, aún se puede innovar?
Hay cosas que se hicieron hace mucho, se dejaron de hacer y ahora se recuperan. Por otro lado, no, no está todo inventado. La tele es como una fórmula química. Está inventado que hay una cámara y un presentador, por ejemplo, son dos ingredientes, pero no hay fórmulas exactas. Puedes mezclar los ingredientes y un día te sale un poco más salado o un poco más soso. En lo que se puede innovar más es en la manera de hacerlo, de contarlo.

¿Alguna novedad en Lo siguiente que vaya a sorprender?
Hay muchas, pero una puede ser el plató, que no se ha visto todavía... porque se mueve. Y no sabes cómo se mueve y el efecto que tiene en cámara.

¿Le va a permitir este formato ser un poco más gamberra?
Ha llegado el momento (risas). A veces lo podía hacer en Supervivientes, porque Jorge Javier Vázquez lo permitía y lo propiciaba y yo me lo pasaba súper bien, porque yo soy muy payasa, muy gamberrona, muy loca. Y me encanta pasármelo bien y pasármelo bien en la tele. Aquí estará mi faeta más alocada.

Repasarán la vida de los invitados en base a su Wikipedia, ¿ha mirado la suya? ¿Se busca en Google?
No, no lo hago, no me gusta verme (risas). Me da un poco de cosica. A veces habría que mirarla, porque la Wikipedia está llena de fallos. Prefiero pensar como el programa, en lo siguiente, la huella en internet no me seduce, no la busco.

Vais a sustituir a un programa que generó polémica por meterse en jardines...
Un programa sustituye a otro, eso siempre pasa. Pido respeto por los equipos de los programas, porque lo único que quieren es que su programa vaya bien y funcione. Hay que ser respetuosos con todos los intentos de hacer televisión y cuando hay relevos, pues los hay.

Se va a dar el caso de verla en el acces prime time y luego...
Y luego aparecer con la pluma y la lentejuela en Maestros de la Costura. Va a pasar. Me daré paso a mi misma. Adelante, Raquel, gracias, Raquel (risas). Tampoco creo que vaya a ser una disrupción en el espacio tiempo. Lo Siguiente... seré yo también (risas).

De sus inicios en Teleplasencia a ahora, ¿qué ha aprendido?
Que la tele es muy bonita, que me encanta hacerla, pero que no es tan importante. Que es hora de restarle importancia y no hacer que todo crezca y que siempre haya polémica. Hay que vivirla con naturalidad y disfrutándola.

¿Y eso no le pasaba al principio?
Cuando empiezas a hacer televisión no la disfrutas, porque estás demasiado nerviosa, apretada por lo que pueda pasar, asustada por el error que puedes cometer. Ahora estoy en otro plano, la considero un instrumento magnífico, precioso y lo que hago es pasármelo bien.

¿Las polémicas surgen porque es el gran elemento común?
Las polémicas no vienen de la televisión, ni siquiera de las redes sociales, vienen de los medios de comunicación que las azuzan.

¿No cree que puede ser porque son temas que todo el mundo ha visto?
Todo el mundo ve la tele, lo que hace unos años había quien pensaba que no. Pero sí, la gente sigue viendo la tele, la forma de verla es lo que ha cambiado. Sí, es un punto de unión y si es un programa de éxito se comentan las cosas que pasan. Ahora se vive, vivimos, o vivís en la dictadura del clic y a veces la única forma de hacerlo es haciendo ruido, pero en el fondo nada es tan grave realmente.