El Gobierno ha rebajado una décima su previsión de crecimiento económico para 2018 y para 2019, hasta el 2,6% y 2,3%, respectivamente, según el cuadro macroeconómico incluido en el borrador del proyecto presupuestario que envía a Bruselas.

Esta moderación de la previsión del PIB se ha sustentado en el ajuste del sector exterior, que restará una décima al crecimiento previsto para este año y no aportará nada al de 2019 (frente a las dos décimas que sumaba cada año según sus anteriores previsiones). Esto es consecuencia de las peores perspectivas de las exportaciones, que moderará su crecimiento este año 1,5 puntos, hasta el 3,2 %, y el que viene 1,1 puntos, hasta el 3,4 %, según las previsiones del Gobierno.

Al término de la reunión del Consejo de Ministros, la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, afirmó que se trata de unas previsiones "prudentes", que se encuentran en los "límites inferiores" de los rangos de previsiones nacionales e internacionales.

 La tasa de paro se mantiene en línea con las anteriores previsiones del Gobierno, en el 15,5% para 2018 y en el 13,8% para 2019. El deflactor implícito del PIB (inflación) se situará en el 1,3 % en 2018 (dos décimas menos de lo anteriormente previsto) y en el 1,8 % en 2019 (una décima más). Las previsiones de deuda respecto al cierre de 2017, cuando se situó en el 98,3 % del PIB, se situará en el 95,5 % a finales de 2019.

Cinco décimas más de déficit

Además incluye el objetivo de déficit  renegociado por el Ejecutivo socialista en el 1,8% del PIB, cinco décimas superior al 1,3% fijado por el Gobierno del PP, que es de momento el único aprobado por las Cortes. El Gobierno no renuncia a poder sacar adelante la reforma de la Ley de Estabilidad que le permitiría aprobar su senda de consolidación fiscal, más flexible que la actualmente en vigor.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha advertido de que prorrogar los Presupuestos de 2018 aprobados por el PP hubiera supuesto elevar el déficit al 2,2% del PIB en 2019, ya que la prolongación presupuestaria no conllevaría nuevas medidas. Serían 0,4 décimas respecto al objetivo que han decido mantener del 1,8 % del PIB, a pesar de que esta senda de déficit fue rechazada por el Congreso en julio.

En este sentido señala que el techo de gasto que contempla el borrador presupuestario que hoy enviarán a Bruselas mantiene un límite de gasto no financiero de 125.064 millones, el 4,4 % más que el aprobado en 2018 y que representa un incremento de gasto en 5.230 millones.  "El Gobierno ha propuesto una senda realista porque sino sería quitar 6.000 millones de gasto a las administraciones públicas y la cifra del Presupuestos de 2018 no era real", ha dicho.

Casi seis mil millones más de ingresos

En cuanto a las medidas fiscales que contendrán los nuevos Presupuestos, el Gobierno prevé elevar en 5.678 millones de euros la recaudación con las nuevas medidas tributarias acordadas con Unidos Podemos en el acuerdo presupuestario alcanzado con esta formación política. De este importe de mayor recaudación, 4.489 millones irán al presupuesto del Estado, y el resto a la Seguridad Social y las cuentas autonómicas.

El Gobierno ha aprobado esta mañana en reunión extraordinaria del Consejo de Ministros el borrador de proyecto presupuestario que España debe remitir este mismo lunes (último día de plazo) a Bruselas. Un documento previo a la presentación del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado de 2019 en noviembre o diciembre

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, explicaba el viernes que este trámite no es necesario, pero que el Gobierno quería mandar a Bruselas un mensaje claro de compromiso con la estabilidad presupuestaria. España es el único país de la UE que sigue en el procedimiento correctivo por déficit excesivo -superior al 3 % del PIB- pero, aún con los datos revisados que propone el Gobierno (2,7 % en 2018) saldría del mismo el año próximo.

Control de Bruselas

El ministro de Exteriores, Josep Borrell, confió este lunes en que el acuerdo de Presupuestos "no va a tener ningún problema" desde el punto de vista del control de la Comisión Europea (CE). "Desde el punto de vista del control ex ante que tiene que hacer la CE en el marco de los acuerdos de disciplina presupuestaria, no va a tener ningún problema", dijo Borrell a su llegada al Consejo de ministros de Exteriores en Luxemburgo.

Este lunes es la fecha límite para que los países de la eurozona envíen sus borradores presupuestarios exigida por la CE, que vigilará el ajuste estructural que debe hacer España y pondrá la lupa sobre las polémicas cuentas italianas.