M. Night Shyamalan
M. Night Shyamalan posando durante su estancia en el 51º Festival de Sitges GTRES

"¿Qué seguridad tiene de que nunca ha estado enfermo?... Supongo que nunca se ha lesionado. ¿Me equivoco al suponerlo?", así interrogaba Elijah Price/Mr. Glass (Samuel L. Jackson) a David Dunn (Bruce Willis), padre de familia y guardia de seguridad en el estadio universitario de Filadelfia, en El protegido (Unbreakable, 2000) de M. Night Shyamalan. Han pasado dieciocho años, pero todos ellos regresarán con Glass, el spin-off entre ésta y Múltiple (Split, 2016) con James McAvoy, y que se estrenará en nuestros cines el 18 de enero.

Una parte de la prensa acreditada en el Festival de Sitges pudimos asistir a un avance. El inicio, los títulos de crédito, las primeras escenas con algunos de sus protagonistas o los primeros momentos de tensión y acción. Supo a muy poco, como si hubiéramos asistido a una proyección de tan solo cinco minutos en lugar de los 20 que duraba la primicia.

En cualquier caso, fue emocionante volver a encontrarse con David Dunn, siempre dispuesto a ayudar a los demás en su función de protector, siempre sumido en un estado de semiaflicción tocado por ese don suyo. Además de ser "irrompible" o de no enfermar nunca, la posibilidad de saber qué actos terribles han cometido ciudadanos anónimos o sus seres más queridos. O ver de nuevo a Bruce Willis interpretándolo con su particular "traje" de superhéroe, un simple impermeable con capucha.

Mr. Glass era la némesis de Dunn, afectado por una rara osteogénesis imperfecta ("huesos de cristal"), pero el título de esta entrega no solo hace referencia a la condición del personaje de Elijah Price. En la habitación del hotel Melià de Sitges, Shyamalan nos recibe en una entrevista concedida a 20minutos junto a dos medios más. Al igual que su encuentro con la prensa de la mañana, se muestra cordial, cercano, como si fuera una charla de fan a fan.

"Me gusta la fragilidad, se trata de encontrar el equilibrio entre aquello que te dota de superpoderes pero también de aquello que te debilita. Lo interesante es ver a Superman, por ejemplo, pero luego que pueda tener problemas de comunicación con su hija, no sabe cómo llegarle. Y esa es la parte interesante, la parte del superhéroe y la parte humana o la cotidiana. Lo que tienen de extraordinario y de marginal", nos cuenta el cineasta norteamericano de origen indio.

Cuando se estrenó El protegido, Shyamalan venía de haber provocado todo un fenómeno comercial, mediático y crítico con El sexto sentido (1999), y en la que era su siguiente película el público esperaba otra historia con un inesperado giro final sorpresa. El protegido era visionaria en su momento y para Shyamalan era una película sobre cómics. "Debía tener más de 9.000 ejemplares de cómics en casa", nos explicaba.

El protegido

Pero los estudios prefirieron no venderla de esta manera. Los amantes de los cómics no eran por entonces un potencial tan elevado como ahora. La película no acabó de funcionar en taquilla, aunque hoy en día todavía es uno de los principales títulos de culto de su filmografía.

Shyamalan también es de los cineastas que cuida muchísimo el sonido en su narrativa. "Es muy importante, sobre todo cuando es en películas así, de corte más minimalista. Soy muy sensible para el tema del sonido. Me involucro muchísimo y es un pozo sin fondo, puedes pasarte todo un día haciendo la mezcla de sonido, pero es que no acabarías nunca".

En cuanto a la banda sonora, en esta ocasión no estará James Newton Howard. Con el compositor californiano trabajó seis veces, entre ellas en El sexto sentido, El protegido, La joven del agua o El bosque, otra de las obras maestras de ambos.

En Glass repite, al igual que en Múltiple, con West Dylan Thordson. "Me encanta su música, es muy innovadora y diferente. Lo escuché en The Jinx (2015) de HBO, y es un tipo fantástico, fabrica sus propios sonidos, sus propios tonos. Es tan especial que, por ejemplo, cogió un tabor amerindio y estuvo grabando para una secuencia en el hospital psiquiátrico. Luego trajo a un violinista y estuvieron grabando en aquella sala y de noche. Era una experiencia y un trabajo auténtico. De un carácter único".

El resurgir de Shyamalan

Del éxito fulgurante de El sexto sentido y Señales, al ostracismo. El bosque, La joven del agua o El incidente, cada una de ellas era peor recibida. La crítica norteamericana llegó a cebarse en él. Probó fortuna en las superproducciones, Airbender: El último guerrero, adaptación de la serie de animación Avatar: la leyenda de Aang, o la ciencia-ficción de After Earth con Will Smith. Pero ya no había gloria. Solo los razzies parecían reconocer su obra, y era para premiarle como "el peor".

El bosque

Entonces se reinventó con La visita (2015), una producción de terror apuntándose a la moda del found footage y rodada con un presupuesto de apenas cinco millones de dólares. "He hipotecado mi casa para volver a dirigir", explicó en la rueda de prensa de presentación del avance de Glass y también previa a la entrega del Gran Premio Honorífico que le concedió el Festival de Sitges.

La visita fue muy rentable en taquilla, pero Múltiple volvió a situarle en primera línea. Solo había costado 9 millones. Por ello no es de extrañar que confesara que se siente mejor rodando con presupuestos bajos: "Tengo menos presión y es más personal. Me interesa más lo que pueda ocurrir en una mesa con personajes hablando que con grandes efectos especiales. Y 'Glass' empieza normal, pero luego hay rarezas, un poco a lo Terciopelo azul".

Pero, ¿qué es lo que de verdad aterroriza a Shyamalan? "Los accidentes de tren o de coche en los que puedes perder a alguien, donde todo tu mundo se puede volver del revés; mientras que las historias de cómics, aliens o fantasmas son metáforas de momentos catárticos y espirituales".

Glass (2019)

Y ¿habrá un giro final inesperado en Glass? "Más que giros me gusta poner revelaciones o epifanías. Y si dijera que en Glass no hay, igual os estaría mintiendo o manipulando".

A Shyamalan, además de con la prensa, le esperaba unas pocas horas después otro encuentro abierto al público en el que, para evitar spoilers, solo se proyectó un clip de dos minutos y el tráiler; y el mismo sábado por la noche, en la gala de clausura del certamen, la entrega del Gran Premio Honorífico junto con otro grande, el actor Ed Harris, también distinguido con el mismo galardón.

( Fotos texto, de arriba a abajo: 'El protegido', 'El bosque' y 'Glass' ®Buena Vista International / Universal )