Pablo Iglesias
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, durante una rueda de prensa al término de un pleno en el Congreso. Emilio Naranjo / EFE

Podemos ha ampliado sus exigencias para apoyar los Presupuestos Generales del Estado para 2019 con la inclusión de una tarifa familiar para la factura de la luz en primeras residencias, con topes mínimos y máximos según los ingresos de los hogares y un impuesto a las eléctricas para ayudar a pagarla.

La propuesta, a la que ha tenido acceso Efe y que presentará Podemos este lunes, introduce límites máximos y "progresividad" en el precio de la luz, para asegurar que nadie se quede sin suministro en un recurso básico.

También contempla ofrecer a los consumidores que tienen contrato en el mercado libre "pasarelas" para volver a la tarifa del mercado regulado, donde a juicio de Podemos considera que estarán "más protegidos".

Para financiar la nueva tarifa familiar, la iniciativa insta al Estado a establecer un cargo a la "sobrerretribución" a las empresas eléctricas en función de los aumentos en el precio de la luz.

Slario mínimo, pensiones, 'ley mordaza'...

Podemos presentará este lunes en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el documento que sienta las bases de sus requisitos para apoyar los Presupuestos, como frenar los alquileres abusivos, ligar la subida de las pensiones al IPC, elevar el salario mínimo a 1.000 euros, derogar la 'ley mordaza' y bajar la cuota a los autónomos con menores ingresos.

El secretario general de la formación, Pablo Iglesias, dará cuenta de los pormenores del texto, titulado Presupuestos con la gente dentro. Democracia es Estado social, junto a otros portavoces del partido y del grupo parlamentario de Unidos Podemos.

La propuesta que presenta la formación morada reúne medidas contempladas en documentos previos, como Dejar atrás la austeridad; e integra exigencias del grupo confederal y cuestiones que trataron Pablo Iglesias y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una reunión en el Palacio de la Moncloa hace semanas.

Según fuentes de la negociación, la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 1.000 euros para 2019 —y no en 2020, como contemplaba la Alternativa Presupuestaria del PSOE presentada antes de llegar al Gobierno— y nuevas medidas para pinchar la burbuja del alquiler, centran ahora las negociaciones entre Podemos y el Gobierno, una vez establecidos los perímetros en materia fiscal.

Fuentes de la formación morada señalaron a Efe que las mesas negociadoras en torno a la vivienda y a nuevas medidas laborales están abiertas, pese a que no se han reunido formalmente.

Convenios sectoriales

Otra de las cuestiones laborales que el Gobierno analiza con Podemos es la modificación del Estatuto de los Trabajadores para devolver la prevalencia al convenio sectorial frente al de empresa y limitar la subcontratación.

Igualar las condiciones salariales y laborales de los trabajadores de las subcontratas con los contratados por la empresa principal que realizan las mismas funciones, es otra apuesta socialista apoyada por Podemos, así como la revisión de todas las prestaciones para simplificar los actuales subsidios.

En este punto, Podemos exige que las prestaciones no sean ni temporales ni residuales, sino que den garantía a aquellos que las necesitan.

Sobre las medidas en materia de alquiler, se avanza en el sentido de fomentar la bajada de los precios del alquiler y aunque Hacienda no es partidaria de tocar la fiscalidad de las sociedades de inversión inmobiliaria (Socimi), que actualmente tributan al 0% en el Impuesto sobre Sociedades, Podemos insiste en subir este impuesto, según informan desde esta formación.

También ha pedido Podemos que sea posible sancionar a los grandes tenedores de pisos vacíos y dar mayor potestad a los ayuntamientos para "pinchar" la burbuja del alquiler en áreas metropolitanas.

El perímetro de las nuevas medidas fiscales está ya delimitado, según informan fuentes de Podemos, que aseguran que si el tipo mínimo obligatorio del Impuesto de Sociedades se establece en el 15% sobre la base imponible, y no sobre el resultado contable, Hacienda deberá revisar las deducciones de las grandes empresas y limitarlas en el tiempo.

Además, a cambio de no crear un nuevo impuesto a la banca, Podemos exige que se grave la compraventa de acciones como ocurre en Francia, y las transacciones con derivados con el 0,01%, igual que en Alemania.