Huellas de dinosaurio
Fotografía de lo que se cree es una huella de dinosaurio de unos 135 o 145 millones de años en Münchehagen en Hannover (Alemania)c2c. Las huellas tienen un diámetro de 1,20 metros. HOLGER HOLLEMANN / EFE

Hace unos 65 millones de años, los dinosaurios se extinguieron. Así se cerraría la era mesozoica, tiempo en el que reinaron sobre la Tierra. No obstante, al día de hoy persiste una incógnita: ¿por qué especies de menor envergadura pudieron sobrevivir?

El paleontólogo y director del Museo de Geología de Ciudad de México, Luis Espinosa, aseguró que grupos como las aves, los mamíferos o incluso otros reptiles como los cocodrilos lograron burlar el cataclismo planetario que acabó con el grupo dominante.

Este experto considera que es importante diferenciar entre las dos hipótesis más difundidas sobre la extinción.

Una de ellas es que el impacto de un meteorito de 10 kilómetros de diámetro y el cambio climático que provocó los aniquiló junto al 70 % de las especies que habitaban la Tiera.

La otra teoría explica que la población de dinosaurios estaba ya muy mermada. Las enfermedades presentes en el ambiente acabaron con ellos. Estas enfermedades vendrían derivadas de los fuertes cambios climáticos que experimentaba el planeta.

Estos cambios provocaron también modificaciones en la vegetación de la Tierra, que por aquel entonces apenas tenía plantas con flores, conocidas como angiospermas. Éstas actualmente predominan en la actualidad.

"Si cambiamos la vegetación por el cambio de clima, estamos cambiando la vegetación a este grupo de organismos (los dinosaurios) que estaban hiperespecializados en esas condiciones", explicó el paleontólogo Espinosa. Y es aquí donde surgen las hipótesis de por qué sobrevivieron otras especies.

Una de ellas se centra en las llamadas tasas de reproducción. Los dinosaurios tenían índices más largos que los de otras especies, según este especialista, experto en ciencias por la Universidad Estatal de California, en Long Beach (EE.UU). Tener una tasa de reproducción amplia implica alcanzar la madurez sexual con 20 o 30 años, lo que se suma a largos procesos de gestación, incubación y eclosión del huevo de dinosaurio.

Este largo espacio de tiempo supone un problema muy grave para la supervivencia de esa especie cuando el planeta está viviendo una catástrofe ambiental como la que el mundo experimentaba al final de la era mesozoica. Espinosa detalló que "grupos como las aves y los mamíferos tienen tasas de reproducción muy cortas", por lo que son "muy buenas para poder sobrellevar fenómenos y catástrofes ecológicas".

Otra explicación que la comunidad científica ha tratado de dar a esta incógnita se refiere a la existencia de refugios, agujeros en los que algunas especies se metieron para sobrevivir. En esta teoría Espinosa no sabe cómo especies cómo los tiburones y los cocodrilos, que "no son tan chiquitos" pudieron sobrevivir. Los mamíferos en esta teoría serían los que mejor encajarían puesto que eran muy pequeños.

Más allá de qué provocó la desaparición de los dinosaurios, es importante ver qué legado pudieron dejar al planeta. En términos filogenéticos, a raíz de los estudios paleontológicos se deduce que las aves son descendientes de un grupo de dinosaurios bípedos llamados terópodos, al que pertenecen el enorme tiranosaurio y los más pequeños, pero también los atemorizantes velocirráptores.

Los velocirráptores, conocidos por las películas de la serie Parque Jurásico, eran dinosaurios pequeños y muy ágiles, con el metabolismo acelerado y capaces de elevar su temperatura corporal, aseguró el experto. Estas características de algunos dinosaurios, además del desarrollo de plumas sobre la piel, habrían dado origen a las aves a partir del proceso de selección natural.

Más allá del legado genético, hay algunas herencias de comportamiento. Por ejemplo, a raíz de huellas de dinosaurios encontradas, se deduce que se movían en manadas, de forma similar a los elefantes. Por poner un ejemplo, los más pequeños iban en el centro, protegidos por los más fuertes.