Boeing 747-8 VIP
Imagen de una habitación de un Boeing 747-8 VIP. BOEING

Después de definir la crisis de la divisa turca como un "intento de asesinato económico", el presidente Recep Tayyip Erdogan ha recibido por parte del emir de Catar, Tamim al Zani, un Boeing 747-8 VIP, uno de los modelos más lujosos del mundo, equipado con salas de reuniones, salones, comedores de gala, dormitorios con baño e incluso un hospital.

El polémico regalo, valorado en 400 millones de dólares y más largo que el 757-200 privado del presidente de EE UU, Donald Trump, no ha sentado nada bien en Turquía, donde la economía atraviesa momentos difíciles.

Erdogan defiende que se trata de un regalo para el gobierno turco y no para sí mismo por parte de su estrecho aliado y, según ha contado a los periodistas locales, la intención inicial era comprarlo pero "el emir dijo que a Turquía no podía cobrarle".

El lujoso modelo se encuentra ya en el aeropuerto de Estambul, donde el fuselaje con los colores de Catar "ya se está repintando", según confesó el presidente turco a los periodistas el pasado fin de semana. "Si Dios quiere, podremos viajar con él cuanto todo esto acabe", deseó.

Este 'palacio volador', fabricado en 2012, está diseñado para 70 pasajeros únicamente y 18 tripulantes. Se trata del mismo modelo de interiores recargados del que también disponen los mandatarios de Marruecos, Omán o Kuwait.

El jefe de la oposición, Kemal Kiliçdaroglu, se ha mostrado indignado con el supuesto obsequio: "¿De quién es este avión? Si lo ha pagado [Erdogan] es una vergüenza y si se trata de un regalo, todavía más".

Sus 76 metros de longitud convierten a este avión de pasajeros más grande del mundo y podría transportar a hasta 467 personas con una configuración normal. Anteriormente fue usado por la familia real de Catar y otros altos miembros del gobierno catarí.