La Barbie de la princesa Masako
La princesa Masako de Japón se incorpora a la familia Barbie. EFE

La princesa Masako de Japón ha estado en Madrid, vestida con el traje de su boda con el príncipe Naruhito en forma de muñeca, con motivo del “Madrid Fashion Doll Show Convention”. El evento reunió este finde semana a diseñadores, expertos y coleccionistas de Barbie y que este año tiene como protagonista la cultura japonesa.

Con una tiara, unos accesorios a juego y un vestido de novia hecho con seda natural y jaquard se representó la princesa y de esta manera llegó a la capital como parte de la colección de Barbies que se expusieron en la sexta edición de "Madrid Fashion Doll Show Convention".

La pieza ha sido creada por las artistas rusas Alla Dolgaleva Rapoport, encargada del diseño del vestido y Anyuta Nosova, responsable de la creación de la cara y el cuerpo de la muñeca, quienes ya participaron en la anterior convención donando una figura inspirada en Lola Flores, vestida de “La Zarzamora”.

Cuenta Dolgaleva que decidieron recrear a la princesa Masako en forma de Barbie es porque en Japón “es una celebridad y tiene el cariño de toda la población”. “La princesa Masako es considerada una mujer muy importante en Japón, tanto como fue la princesa de Gales para la población inglesa en su momento”, explica la diseñadora.

La vida de la Barbie ha ido evolucionando y actualmente Mattel “se ha molestado en crear muñecas para todo tipo de niñas: altas, bajas, delgadas, con curvas y de todo tipo de piel”, explica Mónica Núñez, directora del evento y representante del Club Oficial de Barbie en España. La muñeca “ha adquirido el poder de representar a cualquier mujer, no solo un estereotipo”, explica.

Finalizado el evento, la figura de la princesa Masako se venderá en una subasta solidaria realizada a través de la plataforma global Ebay. Todos los beneficios obtenidos de esta venta irán destinados a la ONG “Crecer jugando“, una organización que pertenece a Radio Nacional de España, cuya campaña, “Un juguete, una ilusión” tiene como finalidad “conseguir que lleguen juguetes a niños de todo el mundo que no tienen recursos”, cuenta Núñez.