Corbeta
Recreación de las corbetas encargadas a Navantia por Arabia Saudí. NAVANTIA

El presidente del comité de empresa de Navantia Ferrol, Javier Galán (CC OO), ha asegurado que los operarios del sector naval de esta ciudad viven "con tensa calma" las negociaciones para que el contrato firmado con Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas llegue finalmente a materializarse.

"Desde varios ámbitos se nos aseguró que eso va para adelante", ha manifestado en declaraciones a los medios después de que el Gobierno confirmara este jueves la venta de 400 bombas de precisión a Arabia Saudí para así no condicionar el contrato de este país con la empresa pública Navantia para construir cinco buques militares. Un pedido del que, según la empresa, depende la creación de 6.000 empleos.

Cada una de estas embarcaciones tendrá una eslora de casi 100 metros y una manga máxima de 13,6 metros. Estas corbetas cuentan con cuatro motores diésel de 5.920 kw cada uno, gracias a los cuales pueden transportar hasta 2.500 toneladas de carga a una velocidad máxima de 28 nudos. Son capaces de transportar un helicóptero de hasta 10 toneladas e incluso dos embarcaciones semirrígidas de 5,5 metros de eslora cada una.

Gracias a estas características, estos modelos pueden realizar tareas de rescate o de asalto. Desde Navantia explican que el Avante 2200 Combatant está diseñado para llevar a cabo misiones de vigilancia y protección, control de buques mercantes y defensa de elementos estratégicos, así como búsquedas y rescates.

Según se expone en la propia web de Navantia, las corbetas estarán basadas en el Avante 2200 y adaptadas a los requisitos de la Marina de Arabia Saudí, ofreciendo avanzadas prestaciones, entre las que destacan un excelente comportamiento en la mar, alta capacidad de supervivencia y capacidad de operación a temperaturas extremas de la zona del Golfo, todo ello con un coste de ciclo de vida óptimo.

"Las corbetas para Arabia Saudí están basadas en el modelo Avante 2200 de Navantia, que es un buque polivalente especialmente diseñado para las misiones de vigilancia y control del tráfico marítimo, misiones de búsqueda y rescate y asistencia a otros buques, entre otras. Además, los buques tendrán una importante capacidad para la defensa de activos estratégicos, de inteligencia y capacidad antisubmarina, antiaérea, antisuperficie y de guerra electrónica", concluye la información.

Según la empresa, el programa arrancará a finales de 2018 y el último buque deberá entregarse en el año 2022.