Sandra Barneda
Sandra Barneda, durante la presentación de 'Gran Hermano VIP 6'. TELECINCO

La periodista y presentadora Sandra Barneda capitaneará los domingos las galas y debates de Gran Hermano VIP, que regresa a Telecinco este jueves (22.00 h), con Jorge Javier Vázquez.

Hay un casting muy potente...
Sí, pero hasta que no crucen la puerta e interactúen y sepamos si están dispuestos a jugar... El equipo de Zeppelin y de Mediaset lo ha hecho muy bien, pero ahora depende de ellos.

No creo que les cueste encontrar voluntarios para entrar...
Todo el mundo quiere entrar en Gran Hermano, por una razón o por otra. Es un gran formato.

¿Nos quedan cosas por descubrir de estos famosos?
Hay que olvidarse de la idea preconcebida que tienes del personaje porque en la casa te comportas de manera distinta. Las emociones se multiplican y la estabilidad es difícil de mantener. Estás en un hábitat que no es el tuyo, con gente que no es la tuya y encima aislado.

Hay gente de televisión y famosos de otros ámbitos. ¿Tienen ventaja los televisivos?
Ambas cosas pueden ser ventajas e inconvenientes. Si te muestras tal y como eres, funciona, pero si decides hacer una estrategia... puede salir bien o puede salir mal.

¿Cómo se gana Gran Hermano VIP?
Tienes que tener la valentía de mostrarte como eres. Las personas que lo han hecho son las que más han ganado en el concurso. Si vas con un personaje o aburres, o cansas o acabas apartado por el público. No creo en las estrategias, es imposible mantener una estrategia durante 24 horas. Aplaudo a la gente que muestra su carácter.

¿A quién teme más en directo?
Me gusta mucho Aramís, pero la temo. Vamos a ver hasta dónde es capaz de llegar.

¿Le influyen en el trabajo las redes sociales?
No entiendo la crítica destructiva...

Descartemos a los 'haters'...
Respeto mucho las redes sociales y me gusta leer los comentarios, no tanto hacia mi persona, pero sí sobre el formato, sobre concursantes, sobre la casa... me da una amplitud de miras que a veces por tí misma no ves.

¿Aún le sorprende este formato?
Sí, porque por mucho que pensemos que está todo medido siempre hay hueco para la espontaneidad y siempre surgen momentos que dices "¡qué bueno!".

¿Se engancha mucho?
Yo me despierto y desayuno siempre con la app y viendo la casa. Es una rutina que tengo.

¿Es fetichista, se ha quedado con algún objeto?
Me quedé con un trofeo de los que se entregan en los premios del Debate.

Hay mucho ego en esa casa...
Hay muchas ganas en esa casa. Depende un poco de esos días en los que te levantas y estás como explosivo. Si coinciden varios de ellos en ese estado eso puede ser... espero no verlo (risas).

Entra gente que tiene mucha vida y temas pendientes fuera...
Siempre pasa. Puede influir o no dependiendo de cómo cada uno oriente su concurso dentro de la casa. El ganador o ganadora lo será por lo que haga en el concurso, da igual lo que ocurra en su galaxia exterior.

Cuando salen de la casa y llegan a Debate ya no son vírgenes...
El domingo ya no están frescos, alguien siempre les ha informado y a veces pasa que llegan queriendo hacer un tipo de entrevista, "su" entrevista. Y eso es lo delicado y donde no les dejo. Además, no les favorece que les informen tanto, porque no les ha dado tiempo a ver el contenido y están muy condicionados y luego se dan cuenta de que no era como les habían dicho.

¿Hay que ser un poco psicóloga para moderar a tanta gente en un plató?
Hablábamos antes de los egos... hay que saber darle a cada ego su tiempo y no buscar la satisfacción, porque siempre piensan que hablan poco.

Las del Debate son unas galas muy espontáneas...
El Debate tiene mucha frescura y conexión con la gente. Este año van a tener mucho más peso y dará más sensación de gala.

Pregunta obligada: ¿entraría en la casa?
Iría de visita, pero quedarme, no.

¿Cómo se apañaría como concursante?
Sería una gran concursante, de las que sorprendería porque la gente tendría una baja expectativa y luego dirían "pues no es tan calmada... no es tan sosegada...". Si algo tengo es que voy de frente. Y tengo temperamento.