Jorge Javier Vázquez
Jorge Javier Vázquez, en la presentación de 'Gran Hermano VIP'. TELECINCO

Una nueva edición de Gran Hermano VIP llega a Telecinco (este jueves, 22.00 h) con un casting de famosos que promete mantener las tramas y el juego dentro de la casa de Guadalix. Repite como presentador los jueves Jorge Javier Vázquez, junto a Sandra Barneda en las galas de los domingos.

¿Cual es tu rutina respecto a la casa? ¿La visita?
Sí, me la enseñan antes del estreno para que me vaya familiarizando, la visito un día antes. También voy viendo vídeos de presentaciones, la escaleta...

De estos personajes conocidos, ¿aún quedan cosas por ver o saber?
Sí, porque por ejemplo de Chabelita conocemos mucho de su vida nocturna, de salir, pero hasta donde sé ha sido una buena estudiante, ha tenido inquietudes y ha vivido cosas que la mayoría de chicas de su edad no han vivido. Aún nos pueden sorprender.

¿Un famoso se arriesga más que un anónimo al entrar a GH?
Es una apuesta. Una apuesta que puede salir muy bien. Arriesgada y valiente, de la que puedes salir muy bien o un poco tocado.

¿Aún hay ocasiones en las que le sorprenda lo que pasa en el concurso?
Sí, a mí el ser humano me sigue sorprendiendo muchísimo. Si no, ¿dónde está lo bueno? Es la gracia de ésto. Me siguen llamando a atención muchos comportamientos.

¿Hay que ser un poco psicólogo para hacer las entrevistas según salen?
Intento tener mucha comprensión y ponerme mucho en el lado de ellos. Me parece muy complicada su situación. No me gusta juzgar y cuando me descubro haciéndolo me da rabia. Cuando vas cumpliendo años vas entendiendo casi cualquier comportamiento.

Hay mucho ego en esa casa...
Pero eso es lo bueno. A mí los egos desmedidos me hacen mucha gracia. De las borracheras de ego salen muchas cosas. Y también muchos genios. No tiene por qué ser malo.

¿A quién teme más en el directo?
Como tengo relación con ellos creo que nos llevaremos bastante bien, aunque luego pueden ser muy imprevisibles. Suso, por ejemplo, cuando se cabrea es muy imprevisible.

"Garó muy centrado no está", ha dicho usted...
Es un elogio, para hacer televisión no tienes que estar centrado. La normalidad es muy rara.

Los concursantes desarrollan con usted un sentimiento paternal, según parece.
Es que lo de estar aislados debe ser tremendo. Y esa sensación de no saber qué está pasando fuera, qué están diciendo de ti. Makoke en la casa va a tener mucha comedura de tarro, porque sabe que se va a hablar de ella y no controlas la información.

¿Cuándo supo quiénes entraban a la casa?
Tuve una reunión como el 28 de agosto y ahí supe la mayor parte del casting y me pareció espectacular.

¿Y cómo es eso de guardar el secreto? ¿Le preguntan?
Me pregunta hasta mi madre, pero no le digo nada. Y fíjate si sé cosas... pero no digo nada, me entra la paranoia.

Usted vivió en la casa de Gran Hermano un día hace años...
Me sirvió para entender muchas cosas. Pasó que Lydia Lozano se equivocó haciendo una paella y en lugar de sal echó azúcar. Era la única comida que teníamos y me di cuenta de que me fastidiaba de verdad y de que surgían las ganas de criticarla. Entendí que en la convivencia pequeños elementos son capaces de distorsionar y generar alianzas.

¿Quedan grandes nombres por confirmar?
Alguna gran sorpresa queda por saberse.

¿Teme las maldiciones de Aramís Fuster?
Creo que lo mejor que te puede pasar es que Aramís te maldiga (risas).

¿Cuál es su truco para mantener la energía en las galas?
Llevo una vida que para mucha gente puede parecer aburrida, pero es que hay que ir a trabajar descansado, habiendo dormido tus horas y en un buen estado físico. Tengo vida social cero y los domingos teatro.

¿Si no tuviera este trabajo tendría más vida social?
Sí. Y si no fuera tan conocido tendría muchísima más vida social. Me gusta llevar una vida normal, intentar salir de vacaciones a una playa y no estar pendiente de si está alguien con el móvil o no. Echas de menos poder conocer a gente en igualdad de condiciones. Cuando conoces a alguien te gusta que la otra persona tampoco conozca nada de ti y en mi caso eso no existe.

¿Y en apps de contactos?
Me preguntan "¿eres el de la tele?". Salir en la tele no implica que no quieras una vida social o acostarte con alguien. Y te acaban preguntando ¿qué hace uno de la tele por aquí? Tenemos las mismas necesidades que cualquiera (risas).