Dos de la obras de la exposición 'La invención del cuerpo'
Dos de la obras de la exposición 'La invención del cuerpo' en el Museo Nacional de Escultura con sede en Valladolid. MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA

El cuerpo humano como fuente eterna de inspiración para el arte. El Museo Nacional de Escultura con sede en Valladolid, en coproducción con el Museo San Telmo de San Sebastián, reflexiona sobre la relación entre el estudio anatómico de los cuerpos y el arte desde el Renacimiento a la Ilustración en la exposición: La invención del cuerpo. Desnudos, anatomía, pasiones.

Abierta al público hasta el 4 de noviembre, la muestra analiza como, a pesar de que el cuerpo ha estado presente en el arte occidental desde siempre, fue entre el Renacimiento y la Ilustración cuando experimentó un salto decisivo y un proceso de reinvención.



"Entre el Renacimiento y la Ilustración va a emerger una 'civilización del cuerpo' que ordena el pensamiento, atraviesa las ciencias, golpea los sentidos, se expresa en imágenes violentas o sensuales, e inventa, con ello, un nuevo espacio de sensibilidad y saber", señala María Bolaños, directora del Museo Nacional de Escultura.

La exposición reúne casi un centenar de obras, que proceden de una decena de museos nacionales y extranjeros, entre las que se encuentran esculturas, dibujos, tratados anatómicos, pinturas, reliquias, muñecos artísticos, fragmentos de retablo, vaciados en escayola o figuras articuladas.

Hay préstamos de El Prado, el Museo Thyssen, los museos de Bellas Artes de Asturias y Valencia, el San Telmo, los museos franceses de Lemans y Orleans, la Galería Borghese de Roma y colecciones como la de dibujos anatómicos de Juan Bordes. 



La lista de autores seleccionados tiene solera: Ribera, Valverde de Amusco, Juan de Arfe, Becerra, Silveira, Crisóstomo Martínez, Maíno, Pedro de Mena, Berruguete o Juan de Juni; además de italianos o flamencos —Vesalio, Bandinelli, Tintoretto, Veronese—, y artistas extranjeros presentes en las colecciones reales españolas, como Cambiaso o Rubens.



Durante el recorrido expositivo se abordan múltiples temas: la componente estética de los tratados anatómicos y, a la vez, el aprendizaje anatómico de los artistas; las conjeturas sobre las proporciones ideales de la figura; el influjo de la estatuaria clásica; la teatralización corporal de las pasiones; la relación entre el desnudo y lo sagrado; el uso contrarreformista del imaginario anatómico como estímulo de la devoción del creyente; la excepcionalidad de la corporeidad femenina asociada a la reproducción y su deslizamiento hacia una observación erótica; el nacimiento del «hombre-máquina»; o, finalmente, el lazo entre color pictórico y apoteosis de la carne.