Refugiados rohinyá
Un grupo de niños refugiados rohinyás posa junto a una escuela en un campamento de Ukhiya, Cox's Bazar, Bangladesh, en febrero de 2018. ABIR ABDULLAH / EFE

Cerca de medio millón de niños rohinyás refugiados viven en campamentos hacinados y expuestos a todo tipo de enfermedades en Bangladesh, una situación que podría empeorar durante la temporada de monzones, según alertó este jueves la ONG World Vision.

La organización detalló que un total de 485.000 niños viven hacinados en estos campamentos y recalcó que en los mismos los brotes de infecciones respiratorias, la difteria y el síndrome de ictericia aguda "ya son comunes".

"Durante la actual temporada de monzones, las letrinas inundadas y desbordadas están aumentando la propagación de enfermedades transmisibles y transmitidas por el agua",señaló la ONG en su comunicado. En el mismo, recalcó que la desnutrición infantil es también "un problema crítico", según las evaluaciones de las agencias de Naciones Unidas y el Gobierno de Bangladesh.

World Vision resaltó que muchos de los niños refugiados ya padecían desnutrición a su llegada a los campamentos, una situación "agravada por la falta de alimentos en sus largas caminatas a Bangladesh". Así, indicó que, si bien la desnutrición aguda se ha reducido, el 37% de los niños de entre seis y 59 meses sufren desnutrición crónica, cerca del umbral crítico que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es del 40%.

Los resultados de los estudios revelan además que el 13% de los niños sufren desnutrición moderada y/o aguda, mientras que menos del 10% de los niños de entre seis y 23 meses reciben una dieta mínima aceptable".

Retrasos en el crecimiento

"El retraso en el crecimiento significa que los niños están por debajo de la altura que les correspondería para su edad y quizás nunca se pongan al día", manifestó Colleen Emary, asesora del Programa de Salud y Nutrición de World Vision.

"Aquellos que están gravemente desnutridos tienen casi un 12% más de probabilidades de morir que un niño sano, si contraen una infección o enfermedad", advirtió, antes de expresar su preocupación por la posibilidad de un brote de diarrea durante los monzones.

Por ello, World Vision ha lanzado un programa para luchar contra la desnutrición aguda y moderada en niños de entre seis y 59 meses, un programa en asociación con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) que apoyará además a madres embarazadas y lactantes desnutridas.

La ONG detalló que "unos 11.200 niños recibirán raciones mensuales de super cereal, un alimento suplementario de alto contenido energético para ayudar a prevenir la desnutrición".

"Se estima que 3.595 mujeres embarazadas y lactantes recibirán también las raciones mensuales de super cereal, así como aceite vegetal", dijo Emary, agregando que "a los 5.100 niños que padecen desnutrición aguda y/o moderada se les administrarán raciones quincenales de alimentos y se les realizará un seguimiento, así como a 1.061 madres que se encuentran en la misma situación".

Desde que en agosto de 2017 comenzó la crisis de los rohinyás, más de 700.000 miembros de esa minoría musulmana se han refugiado en Bangladesh, escapando de las operaciones armadas llevadas a cabo por el Ejército birmano en el estado de Rakáin (antiguo Arakan).

La ONU llegó a referirse a lo ocurrido en Rakáin como una "limpieza étnica" y, según el alto comisionado para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad al Hussein, la persecución contra los rohinyás continúa forzando a muchos a huir.