El concurso de talentos Operación Triunfo le cambió la vida, literalmente. Pasó por Lo Malo surfeando la ola con Ana Guerra y ahora publica su primer single en solitario, Teléfono (Universal Music), disponible desde hoy en todas las plataformas. A sus 19 años Aitana Ocaña posee la más profunda de las sabidurías: ser consciente de todo lo que no sabe.

¿Cómo ha sido el proceso de creación de 'Teléfono'?
Ha sido muy divertido, porque es una canción que hice con Mauricio Rengifo y Andrés Torres, en Los Ángeles. Allí tenía todos los días "tardes de composición" con diferentes personas y yo no había compuesto nunca. Y allí estaba con compositores y cada vez con uno diferente y cada uno tenía su técnica y su manera de hacer música, así que era raro, pero raro en el buen sentido. Y con Teléfono cuando llegué ya tenían una base bastante hecha y me la enseñaron y me gustó muchísimo y me quedé mirando a mi prima, que había venido conmigo, como diciendo "qué guay, me gusta". Y a partir de ahí salieron muchas ideas y se empezó a escribir la canción.

¿Cómo es para una novata de 19 años decirle a un compositor experimentado por ejemplo, "no, esto lo quiero de otra forma"?
Son cosas que tienes que decir con prudencia. A veces me costaba decirlo porque ellos saben mucho más que yo, pero al final es una canción que vas a defender tú, así que intentas decirlo con mucho tacto. Aunque si se trata de que no quiero hablar de algo lo digo sin tacto (risas). Pero si son cosas de melodías o musicales que saben más que yo intento empaparme de sus opiniones, pero si no me convence, pues no me convence. Se dice con tacto. Pero eran muy profesionales y muy buenos, así que tampoco tuve que decir muchas cosas.

¿De qué habla 'Teléfono'?
Lo típico de las canciones es hablar de amor y llevaba varios días en Los Ángeles escribiendo cosas sobre mí o sobre el amor y pensé ¿qué más hay en el amor? Rupturas. Y Teléfono habla de una ruptura y de lo tóxico que puede ser mantener la conexión con una persona que no es buena, porque te anula como persona. Así que el teléfono es una metáfora, la dejas a un lado, era lo que te ataba a la otra persona, lo que te hacía saber de él y hasta ahí llegó. La vida es así, tiene rupturas.

Lo definen como "pop internacional", ¿ese es el estilo en el que se siente cómoda?
Había un poco de todo entre los temas que vimos en Los Ángeles y yo estoy tratando de ver en qué estilo me siento mejor, que aunque sé que es el pop, éste tiene diferentes ramas y nunca lo sabes del todo. Estoy haciendo el primer disco y todo es nuevo para mí. Aún no estoy empapada de cultura musical, que es lo que quiero. Hay canciones de diferentes estilos, sin irse a ningún extremo. Mantienen una relación, pero son distintas.

¿Hasta qué punto le pesa lo que pueden esperar los fans frente a lo que puede querer usted?
En la Academia siempre dije que quería hacer pop, así que creo que son conscientes de lo que pueden esperar. Pero tampoco sé cómo voy a cambiar ni cómo voy a evolucionar. Son cosas que nunca se saben.

¿Qué más nos puede contar de esas otras canciones?
Son unos 12 o así, pero para el disco nos quedaremos cuatro o cinco, porque aquí seguiré componiendo. Hacemos muchas cosas para quedarnos con las que más nos gusten. Sobre todo estoy ilusionada con una canción que es en inglés. La hice en los ángeles y me encanta, no sé si será el segundo single o ya saldrá en el disco.

¿Cómo se apaña con el inglés?
Bueno... ahí voy, poco a poco. En Los Ángeles aprendí y en cuanto estoy una semana hablándolo en seguida lo entiendo muy rápido y soy un poco más rápida hablando. Aunque tengo tanto morro que me invento un montón de cosas. Me puedo defender.

Éste es su primer single en solitario, ¿nerviosa?
Estoy nerviosa, pero intento no pensarlo porque yo soy de comerme mucho la cabeza y si comienzo a pensarlo mucho no duermo. Si cuando llegue el día hay malas críticas, pues las hay. Al fin y al cabo es cuestión de gustos y si son con respeto las entenderé.

Ana Guerra sacó su tema hace unos días y lleva ya 13 millones de visionados en YouTube, ¿hay competición sana a ver quién consigue mejores números?
Algunas veces hacemos algún comentario de broma, sobre todo entre Roi y Cepeda que sí que hacen más eso, pero siempre de broma. Siempre nos alegramos, yo vi lo de Ana y dije "qué pasada", cómo me alegro por ella, porque lo ha conseguido.

¿Cómo se siente al caminar profesionalmente sola?
Pues esta es la primera entrevista que me hacen sola, es bastante raro. Ana siempre estaba a mi lado y ahora la echo de menos, las promos eran más amenas cuando las hacías con alguien a tu lado, sobre todo por las bromas. Pero jolin, ¡que no ha muerto, que la veo bastante! (risas).

Habla en la canción de dejar el teléfono, ¿sería capaz de hacer eso?
Buah... la verdad es que tendría que hacerlo, porque desde que salí de la Academia estoy un poco viciada. A veces dices, ¿pero para qué tengo el teléfono en la mano? Ni siquiera es bueno. Me gustaría desconectar a lo mejor una semana, y no lo digo porque ahora sea un personaje público, me pasaba ya en mi otra vida.

¿Lo vive así, como "su otra vida"?
Sí. Tienen relación, pero incluso me hice un tatuaje con dos caras que representa eso: el cambio de vida. Pero no me olvido de que puede volver a cambiar, que ésto puede acabarse rápido si no te lo trabajas realmente.

¿Cuál fue la frontera de ese cambio de vida?
El día que cambió mi vida fue el día que salí de OT, porque antes no me había dado cuenta de lo que pasaba.

¿Y cómo le ha cambiado en lo personal, vive con sus padres aún?
Sí, vivo con ellos, pero casi no estoy nunca en casa. Vivo en un hotel (risas). Quiero irme a vivir a Madrid, pero eso se hace con mucha cautela y mis padres me están ayudando porque no tengo experiencia en pisos ni nada de eso. Nunca pensé que me iría de casa tan pronto, porque para mí 19 años es pronto.

¿Quién es la persona a la que llama cuando tiene una duda?
Depende de la duda, pero suelo llamar a mis padres, o a mi prima Olga o a mi mejor amiga.

¿Le cuadra que la incluyan en la generación Millennial?
Al final son etiquetas... lo entiendo, supongo que sí, porque todo lo que engloba ser millennial lo soy, seguramente.

¿Cómo lleva lo de capear haters?
Bien. Voy a ser sincera: a veces sí que me duele. Es inevitable y aunque piensas que hay mucha gente apoyándote y que no te tienes que fijar en eso es inevitable ver cosas que duelen. Soy sensible para esas cosas y a veces hay cosas que faltan al respeto y que no hace falta hacer daño sin saber por lo que puede estar pasando una persona. Al final son opiniones... lo entiendo y si le caigo mal a alguien a lo mejor le apetece hacer las cosas sin respeto.

¿Cómo lleva que cada poco alguien esté hablando de su relación con Cepeda?
Creo que es porque todo es bastante reciente, no ha empezado aún el nuevo OT... no tengo ni idea. Quizá es porque fue algo que nació dentro de OT, allí fue donde nos conocimos y por eso al final la gente por eso habla de ello.

¿Le supondrá un respiro la nueva edición de OT?
No lo sé. Estoy muy contenta por las personas que pueden entrar y vivir esa experiencia aunque también estoy un poco como renegando por el simple hecho de que vayan a vivir en mi casa, porque esa es como mi casa. Noemí Galera y el equipo de cásting saben coger a gente muy buena y lo harán genial.

¿Cómo se plantea su verano?
Ahora tengo bastantes fechas con Los 40 y con la Gira de OT. Además tengo la gira de Vigo y Andorra con Luis, Roi, Miriam y Ana. Y luego me iré cinco días o así con mis amigos. En realidad es casi todo trabajar.

¿Cómo se apaña con la maleta, con la ropa, con sus cosas?
Al principio piensas que es guay, porque vives en un hotel, tienes siempre comida, te lo hacen todo... pero es como que no encuentro mi lugar. Y cuando voy a mi casa está allí. A veces soy un poco pesada con mis padres para encontrar un piso ya porque necesito tener mi cocina, que sea mía y un sofá que sienta mío... hacer hogar en Madrid. En Barcelona ya tengo la casa de mis padres, así que es lógico que busque una en Madrid.

Sus padres le animaron a entrar en OT, ¿cómo han llevado que vuele del nido?
Están súper orgullosos y súper contentos, al fin y al cabo tener una única hija de 19 años que se vaya de casa... y que no se vaya al lado, que casi nunca esté allí y esté siempre de giras y de promos... Aunque ahora les estoy viendo un poco más y estoy muy contenta y ellos también. Si quieres trabajar de lo que te gusta tienes que sacrificarte.

Una de las claves de OT fue la espontaneidad que teníais en la Academia, ¿trata de ser más cuidadosa al hablar ahora?
Cuando salí de OT intenté ser como había sido, la misma persona, porque así le había gustado a la gente, pero es verdad que a veces me paso de espontánea y puedo dañar los sentimientos de algunas personas sin yo quererlo, o que pueden pensar "mira que pava es esta chica", o "qué inmadura". A veces pienso que ahora que estoy trabajando quizá debería comportarme con más seriedad, pero al fin y al cabo yo no soy seria. Lo único que hago es tratar de filtrar lo que pueda dañar a alguien y ya está.

¿Cómo ha sido cantar con Luis Fonsi?
Es una persona súper simpática y súper noble y súper normal. Todo el rato me hablaba, me preguntaba si estaba bien, me abrazaba y me daba las gracias por haber ido. Y yo pensaba ¡gracias por venir a ti, gracias por invitarme! Es muy fuerte que Luis Fonsi te invite a cantar con él. Es la segunda vez así que es muy fuerte que quisiera repetir.

Comparten escenario con los grandes de la industria, sois artistas con quienes les apetece cantar...
Nunca lo había pensado tal cual. Es el boom de que han salido un montón de artistas nuevos y muy de repente, muy deprisa y lo ha visto todo el mundo por OT y hemos tenido todos mucha repercusión, desde Mimi, que lo está petando muchísimo, hasta la ganadora, que es Amaia. Creo que eso es muy bueno.

¿Y eso puede ser efímero?
Nunca sabes si empieza el nuevo OT y la gente se va a olvidar de ti. Tienes que seguir trabajando y ya está.

¿Cómo hace para mantener el ego a raya?
Intento pensar que todas las personas son personas por igual. Y que quien te está esperando fuera de un hotel o quien te espera en un escenario para cantar con él son personas como tú. Luego mis padres me mantienen con los pies en la tierra, para que sea constante y trabaje. No me gusta que se idealice el mundo del famoso. Cuando alguien me viene temblando le digo que soy la misma persona que ha visto en la tele, y aunque es raro porque ella me conoce y yo a ella no, no soy perfecta, que tengo los mismos problemas que tiene cualquiera, que somos iguales.

¿Cuándo fue la última vez que pudo ir al súper sin que la reconocieran?
Hago bastante vida normal y no pienso eso de "no voy a ir aquí porque me van a reconocer". Creo que si sales normal y saludas a la gente ya está. En mi pueblo me conoce todo el mundo porque somos cuatro mil habitantes y no se paran a hacerse fotos, me dan abrazos y me preguntan cómo estoy. Al final tienes que ser simpática, saludar... no intento ir con la cabeza agachada ni nada. Y a la que te pones unas gafas y un gorro ahí es cuando la gente mira y se pregunta ¿ésta de qué se está ocultando? Tienes que ir normal. Mi flequillo he de decir que hace mucho y creo que me reconocen de lejos por el flequillo. Sin él no se darían cuenta, pero es demasiado fuerte para mí ir sin flequillo, no puedo hacer eso.

¿Cómo se ve dentro de diez años?
No lo sé, no suelo pensar en el futuro porque todo cambia muy rápido y es muy impredecible. Espero trabajar de lo que me gusta y ser feliz.

¿Cómo se apaña con el dinero? ¿Ahorra o se pega caprichos?
Mi padre es gestor y me ayuda muchísimo, me hace entender todo para que yo sepa llevar las cosas por mí sola. Que si hacienda... no sabía nada de eso, era una ignorante de la vida y lo sigo siendo en muchas cosas. Y sí, estoy ahorrando porque eso es súper importante.

Algún capricho se habrá permitido...
Creo que lo más caro que me he comprado fueron unas bambas, unas Nike de las versiones antiguas, del 95.

¿Le gusta el rollo noventero?
Mucho, pero no lo busco, no me pongo a pensar si lo que me pongo es de esa época o no. Sólo si voy cómoda o no.