Ernesto Sábato
El escritor argentino Ernesto Sábato, en octubre de 1994. Paco Campos / EFE

La censura franquista decidió prohibir la publicación de El túnel, de Ernesto Sábato, por considerar que, si se prescindía de la intención simbólica del autor, no quedaba "más que una novela pornográfica, en la que se relatan una adulterio y un asesinato".

Así se indica en el expediente completo de la censura, inédito hasta ahora, que incluye la reedición de esta obra por parte de Seix Barral cuando se cumplen 70 años de su primera publicación.

El túnel vio la luz en 1948 en la revista Sur en Buenos Aires, después de que el manuscrito fuera rechazado por las principales editoriales argentinas.

No fue hasta 1966 cuando esta obra, una novela psicológica narrada en primera persona y enmarcada en el existencialismo de la época posterior a la II Guerra Mundial, pasó en España los filtros franquistas al decidir el censor que las pasiones "primarias" que reflejaba Sábato en la novela eran bastante "corrientes" en el cine.

Cuando Sábato, nacido en Buenos Aires en 1911, logró publicar El túnel recibió críticas entusiastas de Albert Camus, que lo hizo traducir por Gallimard al francés, lo que dio a la obra proyección mundial.

Un aniversario en primera persona

Con motivo del 70º aniversario de su primera publicación se reedita esta novela, considerada como la mejor introducción al universo literario de Sábato, junto al expediente completo de la censura en España, inédito hasta ahora, así como una recopilación de comentarios del propio autor sobre el texto.

Novela de estructura casi policial, El túnel está relatada en primera persona. Su primera frase lo dice todo: "Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne". Con esta obra, Sábato entrega los elementos básicos de su visión metafísica del existir.

La censura denegó en mayo de 1965 la publicación de esta primera novela de Sábato en España porque en ella se relataban "las consecuencias de un amor ilícito".

La decisión de no autorizar la publicación se mantuvo en noviembre de 1965, cuando la censura destacó que pese a no presentar problema político alguno, era aconsejable mantener la prohibición por desarrollarse "en un ambiente moral disolvente y absurdo".

Y nuevamente un mes después, el censor ratificó la prohibición basándose en la forma de la novela debido a que empleaba una "fraseología excesivamente cruda" de tal forma que si se prescindía de la intención simbólica del autor, no quedaba más que "una novela pornográfica".

Además, la pequeña extensión de la obra, -agregaba el censor- podía ponerla en manos de un amplio círculo de lectores "que no comprenderían fácilmente la intención simbólica de la novela".

Finalmente, en enero de 1966, la censura cambió de opinión y decidió que era literatura indicada para el gran público por lo "rápido del relato", por lo que el Ministerio de Información autorizó su publicación ya que los reparos contra El túnel eran de índole "exclusivamente moral".

La nueva edición de esta obra de Sábato, Premio Cervantes en 1984, incluye también un apéndice con varios fragmentos en los que el propio autor reflexiona sobre su obra más conocida.

"El túnel fue la única novela que quise publicar, y para lograrlo debí sufrir amargas humillaciones", recordaba Ernesto Sábato en 1999. El también autor de Sobre héroes y tumbas, fallecido en 2011 a los 99 años, señalaba cómo, al tener una formación científica, a nadie le parecía posible que pudiera dedicarse seriamente a la literatura.