Isaura
La cantante Isaura, representante de Portugal en el festival de Eurovisión 2018. Jordi González / EFE

La cantante Isaura se lanza a su carrera en solitario con el lanzamiento de su primer disco, Human, tras su paso como representante de Portugal por el festival de Eurovisión, donde quedar última, asegura, le ha servido para avanzar en todos los niveles.

"A nivel personal crecí mucho, porque fue una prueba muy importante y también fue divertido intentar descubrir cómo yo, que tengo tendencia a escribir canciones más alternativas, encajaba allí", explica la portuguesa en una entrevista.

A pesar de finalizar en última posición, Isaura (Gouveia, 1989) asegura que participar en el "mayor evento musical del mundo" fue una vivencia "muy buena" desde el punto de vista personal. "Me gustó estar allí. Son experiencias que te hacen crecer y quiero usar lo que aprendí para colocarlo en mis trabajos futuros", agrega.

Junto con Cláudia Pascoal, fue seleccionada en febrero para representar a Portugal con el tema O Jardim, compuesto por la propia Isaura, lo que las llevó en apenas tres meses al estrellato en su país, que organizaba el festival por primera vez en su historia.

Aunque no entra a valorar si la vigesimosexta plaza fue justa o no, reconoce que esperaba haber tenido "una mejor clasificación". "Acabamos en último lugar y eso es difícil, pero yo tenía la certeza de que habíamos dado lo mejor de nosotras. No había nada que no me gustase, ni nada que hubiese hecho diferente, las actuaciones fueron bien", asevera sobre la puntuación, que también achaca al complicado papel de anfitrionas tras la victoria de Salvador Sobral.

No descarta volverse a presentarse al popular evento, pero reconoce que el hecho de haber ido una vez "ya es algo increíble" y que vuelva a suceder es "difícil".
Por ahora, se centra en Human, que supone su debut en gran formato y su primer trabajo desde que lanzara hace dos años el EP Serendipity, y que salió a la venta desde el pasado 8 de junio.

"Ahora ya me apetece hasta escucharlo", bromea tras más de un mes de promoción, en el que dice que la reacción del público ha sido muy positiva, tanto de sus seguidores más fieles como de los que la conocieron en Eurovisión.

Con doce temas inéditos y dos versiones en acústico, describe el trabajo de estudio como un "viaje de sonoridad" para el oyente, que arranca en el pop de los años 80 y que va pasando por un estilo más electrónico a medida que van apareciendo sintetizadores más cerrados e influencias del hip-hop.

Destaca también el hecho de ser un trabajo "muy biográfico" que narra los dos últimos años de su vida, en los que quedó muy marcada por el fallecimiento de su abuela y que provocó que el disco quedase dividido "en dos partes".

"En el primer lado tengo las canciones de una época en la que no me preocupaba por nada en especial, solo por hacer un álbum", relata sobre su intención original, que era la de hacer un disco más "bailable". Sin embargo, la pérdida familiar truncó ese planteamiento, que se traduce en los temas posteriores al interludio, mucho más "nostálgicos" y personales: "Después de la muerte de mi abuela ya no conseguía hacer lo mismo", confiesa.

Del balance entre las dos mitades sale el título Human, que para ella recuerda que un proyecto no siempre acaba como se empieza: "Lo que tienes que hacer como persona es dar lo mejor de ti mismo y hacerlo lo mejor posible con todo lo que nos sucede", reflexiona.

De la Isaura de 2016 a la de 2018, ve un cambio sustancial, el de la "madurez" como intérprete y persona, que la llevó a entender que existe un momento en que las canciones dejan de ser de la propia autora para pasar a manos del público.

Isaura presentará Human en un concierto el próximo sábado en el Parque de las Naciones de Lisboa, durante la última jornada de la 24 edición del festival Super Bock Super Rock, que arranca mañana jueves. Aunque por ahora se centra en hacer llevar su disco a varios puntos de la geografía portuguesa y no planea conciertos en España, deja la puerta abierta en un futuro: "Nunca se sabe".