El número de nacimientos baja y la tasa de mortalidad sube. Las mujeres tardan más en tener hijos y cuando los tienen cada vez son menos las que repiten. Estos datos, publicados por el Instituto Nacional de Estadística, ponen de manifiesto la pérdida de población registrada en España durante el año pasado.

España ha registrado un total de 391.930 nacimientos, el número más bajo desde el año 1999. Este descenso supone una bajada del 4,5 % respecto al año anterior, y es que durante 2017 ha habido 18.653 nacimientos menos. Asimismo, la tasa de natalidad se sitúa en 8,4 nacimientos por cada mil habitantes, la más reducida de toda la serie histórica.

La esperanza de vida al nacimiento en 2017 se mantuvo en 83,1 años, mismo valor que en 2016. Por sexo, en los hombres alcanzó los 80,4 años y en las mujeres se situó en 85,7 años. De acuerdo a las condiciones de mortalidad del momento, una persona que alcanzara los 65 años en 2017 esperaría vivir, de media, 19,1 años más si es hombre y 23,0 más si es mujer.

Según datos provisionales, el crecimiento vegetativo de la población residente en España (es decir, la diferencia entre nacimientos de madre residente en España y defunciones de residentes en el país), fue negativo en 2017 en 31.245 personas.

Menos hijos y más tarde

El número de mujeres en edad de ser madres, entre 15 y 49 años, se redujo hasta 10,57 millones en 2017. De esta manera se mantiene la tendencia a la baja iniciada en 2009 y que se debe a que ese rango de edades está formado por generaciones menos numerosas nacidas durante la crisis de natalidad de los 80.

Las mujeres españolas cada vez tardan más en tomar la decisión de ser madres, y cuando la toman son menos las que repiten. El número medio de hijos por mujer se situó en 1,31 en 2017, con un descenso de tres centésimas respecto al valor registrado en 2016.

Asimismo, la edad media a la maternidad se elevó a 32,1 años, frente a los 32,0 de 2016. Además, de los 391.930 nacimientos que tuvieron lugar en España, 75.564 fueron de madre extranjera, lo que supuso el 19,3% del total (18,5% en 2016).

Mueren más personas

Durante 2017 fallecieron en España 423.643 personas, lo que supuso un 3,2% más que en el año anterior. La tasa de mortalidad infantil fue de 2,75 defunciones por cada mil nacidos vivos. Esta tasa se mantiene por debajo del umbral del 3,0 por mil desde 2013.

Las defunciones inciden directamente en el crecimiento vegetativo. Esta tasa mide la diferencia entre nacimientos de madre residente en España y defunciones de residentes en el país. En 2017 fue negativo, el más negativo de los últimos diez años: hubo 31.245 defunciones más que nacimientos.

Mínimo histórico de matrimonios católicos

Un total de 171.454 parejas contrajeron matrimonio en 2017, un 2,2% menos que en el año anterior. Nunca ha habido menos matrimonios católicos. En 2017 el número de personas casadas por la iglesia solo supuso un 25,3% de la población

La edad media al matrimonio mantuvo su tendencia creciente. Alcanzó los 37,8 años para los hombres y los 35,0 años para las mujeres. En el 17,0% de los matrimonios celebrados con cónyuges de distinto sexo, al menos uno de ellos era extranjero. Este porcentaje fue del 15,3% en 2016. Por su parte, un 2,7% del total de matrimonios registrados en 2017 correspondieron a parejas del mismo sexo (4.606 matrimonios).

Madrid, Murcia y Andalucía, lugares con más nacimientos

El saldo vegetativo en 2017 fue negativo en once comunidades autónomas y positivo en las otras seis, principalmente en Madrid, Murcia y Andalucía, así como en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Madrid contó con un saldo vegetativo positivo de 13.433 personas, muy por delante de Murcia, con 3.617, y de Andalucía, con 3.337, durante el año pasado.
Por el contrario, Galicia perdió en ese año 13.522 personas, algo más que en Castilla y León (13.446), a quienes sigue a distancia, Asturias, con 7.140 personas menos en su saldo vegetativo.

El número de nacimientos bajó en todas las comunidades y ciudades autónomas en 2017 y los mayores descensos se localizaron en Melilla (-7,3 %), seguido de Castilla y León (-7,1 %) y País Vasco (-6,5 %). Por su parte, las defunciones aumentaron en todas las comunidades, salvo en Asturias (-0.4 %) y los mayores incrementos anuales se registraron en Ceuta (9,8 %), Baleares (6,1 %) y Aragón (5,1 %).

La esperanza de vida al nacimiento alcanzó los valores más altos en Madrid (84,5 años), Navarra y Castilla y León (83,8 años en ambas) y los valores más bajos estuvieron en Ceuta (79,4 años), Melilla (80,4) y Andalucía (81,8). Respecto al saldo vegetativo y tras Madrid, Murcia y Andalucía, que tienen los mayores saldos, figuran Baleares, las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta, y las comunidades de Canarias y Cataluña.