Entre cánticos, sonrisas y rostros de cansancio han llegado este domingo al puerto de Valencia los 630 inmigrantes (418 hombres, 73 mujeres y 68 menores) de 31 países de la flotilla del Aquarius, atendidos por un gran dispositivo de emergencia y tras pasar ocho días de travesía en alta mar.

La primera nave en arribar al puerto valenciano ha sido el barco italiano Dattilo, que ha atracado a las 6.50 horas de este domingo con 274 personas a bordo: 182 hombres, 32 mujeres y 60 menores no acompañados (ocho chicas y 52 chicos). El barco ha entrado por la bocana poco antes de las seis y media de la mañana y ha tardado unos 20 minutos en atracar hasta las 6.50 h, mientras se colocaba la escalerilla y el dispositivo se organizaba a los pies de la embarcación.

Un hombre de 29 años de Sudán del Sur ha sido el primer inmigrante de la flotilla que ha completado el circuito previsto por el dispositivo de atención que conforma la operación Esperanza del Mediterráneo, según la Generalitat Valenciana. El personal médico que les ha atendido ha detectado un mayor número de patologías que las esperadas, lo que ha ralentizado un poco el proceso, aunque en general son leves y causadas por los días de hacinamiento, escoriaciones, quemaduras por el contacto del fuel de las embarcaciones con el agua del mar y malestar en general.

Cuatro horas después de la llegada del Dattilo ha entrado en el puerto de Valencia el Aquarius, con 106 inmigrantes a bordo (51 mujeres, 45 hombres y diez menores) tras ser escoltado hasta la bocana por el barco humanitario Open Arms. Los cánticos, saludos y aplausos desde la cubierta del Aquarius, en el que viajan los inmigrantes más vulnerables —seis mujeres embarazadas, una decena de niños y una veintena de personas con quemaduras provocadas por la mezcla del fuel de las embarcaciones y el agua de mar— han emocionado a los voluntarios que les esperaban en el muelle.

La ONG SOS Méditerranée ha compartido en Twitter un vídeo que muestra la emoción de los inmigrantes desde la cubierta del Aquarius durante su entrada en el puerto de Valencia.

La llegada de los 630 inmigrantes de la flota del Aquarius se ha completado horas después con el atraque del buque de la Marina italiana Orione, donde viajaban 250 personas, de las que 228 son hombres y 22 menores no acompañados (ninguna mujer). Este es el momento en que el barco hacía su entrada en el puerto de Valencia:

¿Qué ocurre tras el desembarco?

A partir de ahora, los inmigrantes disponen de un permiso de 45 días de entrada extraordinaria por razones humanitarias en territorio nacional, un plazo tras el cual deberán regularizarse mediante la solicitud de asilo o residencia, según regula la ley de extranjería, según ha anunciado un responsable de la Comisaría de Extranjería de la Policía.

Por su parte, el subdirector general de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Jorge Suárez, detalló el pasado sábado el dispositivo ante la llegada de los migrantes.

Más de 2.300 personas han integrado esta operación, denominada Esperanza del Mediterráneo, que ha ofrecido una primera atención, fundamentalmente sanitaria, a los inmigrantes que han llegado a Valencia a bordo del Aquarius y de las dos embarcaciones italianas.

Los migrantes han bajado en pequeños grupos para someterse a una primera valoración médica. Lo primero ha sido determinar qué personas debían ser derivadas al sistema sanitario público, a las que se ha otorgado en ese momento una tarjeta sanitaria, mientras que el resto del pasaje la irá obteniendo a medida que entre en contacto con el sistema sanitario.

En caso de no precisar atención médica, las personas han pasado a una zona de espera en la que se ha procurado, con voluntarios de Cruz Roja, un primer apoyo psicológico.

A continuación, han pasado por un proceso de filiación por parte de la Policía Nacional. Tras pasar los trámites documentales en el propio recinto portuario, los pasajeros de la flotilla del Aquarius tienen autorizada una entrada extraordinaria a España por motivos humanitarios de 45 días, tras los cuales tendrán que regularizar su situación.

A partir de ese momento han quedado tutelados por diferentes ONG y por parte del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, que se encargarán de llevarlos a sus centros de acogida en función de las características de los migrantes para respetar la agrupación familiar y la unidad de los menores.

La intención era que estas personas pasasen en el puerto de Valencia el menor tiempo posible, para poder ser trasladados de forma inmediata a los lugares de acogida previstos, ya preparados, pero de los que no se ha informado para garantizar su intimidad.

Los juzgados, preparados

También los juzgados de Valencia estaban preparados para atender aquellas cuestiones sobre las que tienen competencia en relación con los migrantes del Aquarius, como tramitar las solicitudes de internamiento que pueda plantear la Policía respecto de estas personas.

Según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, existe tres supuestos en los que los juzgados pueden actuar cuando llegan inmigrantes, y que se podrían aplicar a partir de la llegada este domingo de estos migrantes.

Uno de ellos es tramitar y acordar el internamiento de personas en Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) mientras se tramita su expulsión. Esta decisión debe acordarla un juez, pero solo se actúa en caso de que la Policía lo solicite.

Por otra parte, los juzgados, en este caso de lo contencioso administrativo, también intervienen cuando haya que acordar el internamiento o aislamiento de una persona que tenga alguna enfermedad infectocontagiosa. En este caso, el juzgado sería el encargado de adoptar una medida cautelarísima de aislamiento de esta persona.

En un tercer supuesto, los juzgados de familia intervendrían también en los casos en los que haya que proteger a algún menor, como por ejemplo, cuando los progenitores o acompañantes se negaran a que se les realizara alguna prueba de filiación o médica que se considere necesaria.

1.000 voluntarios y más de 400 traductores

La Generalitat ha activado el Plan Territorial de Emergencias para articular la coordinación de este dispositivo entre las tres Administraciones que intervienen, Estatal, autonómica y local, lo que da además cobertura legal para reclamar cualquier recurso adicional que se pueda necesitar.

Este dispositivo ha estado formado por unos 1.000 voluntarios de la Cruz Roja, 400 traductores de acompañamiento y 70 traductores jurados, 356 policías nacionales, 150 miembros de personal de la Conselleria de Sanidad, además de 15 de sanidad exterior, 120 policías de la Generalitat, y aproximadamente un centenar de Guardias Civiles.

Cada persona o grupo familiar que llegue a Valencia ha tenido a su disposición un intérprete que lo acompañará durante las diversas gestiones iniciales jurídicas, sanitarias y de acogida.

El Ayuntamiento de Valencia también ha aportado recursos para todo el control de acceso de la zona de la Marina y ha colaborado con cinco autobuses urbanos para las labores de lanzadera, mientras que el Centro de Gestión y Seguridad Viaria ha fletado 13 autobuses y un microbús.

Francia colaborará con España

Por otro lado, el Gobierno de Francia cooperará con España en la acogida de los 630 migrantes del Aquarius, según ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, tras mantener una conversación con el embajador francés en España.

Así, Francia aceptará a los migrantes que, tras su llegada al puerto de Valencia y una vez cumplidos todos los protocolos que establece el procedimiento de acogida, manifiesten su deseo de ir a este país, según la nota remitida por Presidencia del Gobierno, en la que han agradecido al presidente francés, Emmanuel Macron, su cooperación.