La población del gorila de montaña, una especie en peligro crítico de extinción, ha ascendido a 1.004 ejemplares, según ha informado la organización ecologista WWF.

Los estudios realizados en el Parque Nacional de Virunga, repartido entre República Democrática del Congo, Ruanda y Uganda, revelan que la población de gorilas de montaña ha aumentado de los 480 ejemplares que se estimaba que había en 2010 a 604 en la actualidad.

A estos individuos hay que sumar los gorilas que viven en el Parque Nacional Impenetrable de Bwindi, en Uganda, que son aproximadamente 400. Así, el recuento asciende a 1.004.

Estos nuevos datos sitúan al gorila de montaña como el único gran simio en el mundo que está aumentando su población.

El censo se ha realizado desde finales de 2015 hasta principios de 2016, abarcando un área de 2.000 kilómetros de parque, analizando guaridas y heces además de otros materiales genéticos.

"Es una noticia fabulosa para los gorilas de las montañas que muestra lo que podemos hacer por la fauna cuando las ONG, los gobiernos y las comunidades trabajamos juntas", manifestó la portavoz de WWF Margaret Kinnaird.

Las amenazas a las que se enfrenta Virunga

Durante la investigación localizaron y destruyeron 380 trampas colocadas para los antílopes que también perjudican a los gorilas. En una de estas trampas hallaron a un gorila muerto.

Sin embargo ésta no es la única amenaza a la que se enfrentan. Hay otra emergentes como el cambio climático, el desarrollo de infraestructuras y algunas enfermedades que podrían terminar con las únicas poblaciones que quedan en el mundo.

Los conflictos y los disturbios civiles presentes en la zona también suponen riesgos no solo para las especies que habitan en el parque, sino también para los humanos. Desde que comenzó 2018, han asesinado a ocho guardabosques y en los últimos 20 años 176 miembros del personal han muerto en el Parque de Virunga.

La última fue Rachel Masika Baraka, una guarda forestal de 25 años que resultó gravemente herida por proteger a dos pasajeros y al conductor del vehículo en el que se movían por el parque cuando fueron atacados por un grupo armado.

República Democrática del Congo lleva años sumido en un conflicto que afecta directamente a Virunga, donde se esconden grupos rebeldes armados, bandidos locales, milicias de autodefensa y saqueadores de carne o marfil. Además la industria del carbón y la pesca ilegal también perjudican al parque, según recoge The Guardian.